Noticias combonianas desde Oriente Medio

Aprovechando el alto el fuego temporal, el 25 de abril, festividad de San Marcos Evangelista, los siete escolásticos combonianos de la comunidad de Beirut renovaron sus votos en presencia del provincial de Egipto-Sudán, el padre Diego Dalle Carbonare.

El 25 de abril, siete escolásticos combonianos de la comunidad de Beirut renovaron sus votos en presencia del provincial de Egipto-Sudán, el padre Diego Dalle Carbonare.
La vida en el Líbano parece reanudarse tras semanas de tensión, con la imposición de un toque de queda que —esperamos— pueda poner fin a los bombardeos, que han sido muy intensos, sobre todo en el sur de la capital y del país.

Cinco de los siete escolásticos que han renovado los votos están terminando sus estudios teológicos. Los acompañamos con nuestra oración y nuestra amistad mientras algunos se preparan para el servicio misionero y otros para los votos perpetuos. Que el Señor bendiga sus próximas asignaciones misioneras con la paz y los convierta en misioneros de paz y reconciliación en la provincia de Egipto-Sudán y en todo el mundo.

Por otra parte, el viernes 17 de abril, que según el calendario oriental cae en la semana in albis, los más de 150 sudaneses adultos que recibieron el bautismo durante el Sábado Santo en las distintas parroquias de El Cairo realizaron una peregrinación a Alejandría. Les guiaba Mons. Claudio Lurati, comboniano y vicario apostólico de Alejandría, es decir, el único obispo de rito latino en Egipto.

Durante la peregrinación, cada neófito depositó la túnica blanca recibida en el bautismo sobre el altar de Santa Sabina, mártir, en el interior de la iglesia de Santa Catalina, para luego recibir del obispo el mandato de continuar su camino de fe con alegría y generosidad, siguiendo el ejemplo de los mártires.

En una época en la que los migrantes se enfrentan a enormes dificultades en su proceso de integración, esta peregrinación a 200 km de El Cairo representa un momento de gran aliento. Al igual que los discípulos de Emaús, sabemos que no estamos solos en el camino.

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Noticias de la comunidad misionera comboniana en Beirut, Líbano

La provincia de los misioneros combonianos de Egipto-Sudán tiene una comunidad de formación cerca de Beirut, Líbano. El padre Diego Dalle Carbonare (en el centro de la foto), superior provincial, visitó la comunidad -compuesta por cuatro escolásticos y un formador- para comprobar con sus propios ojos la situación en la que se encuentran los misioneros. Según Naciones Unidas, más de 720 personas han muerto ya en Líbano y 211.000 han sido desplazadas desde el pasado lunes, cuando se produjo la nueva escalada del conflicto en Oriente Medio con las incursiones israelíes en territorio libanés. El sábado 28 de septiembre, desde el Líbano, el Padre Diego envió el mensaje que publicamos a continuación.

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«Esta vez no os envío el “boletín de guerra” desde Sudán (donde, sin embargo, la guerra continúa, aunque los medios de comunicación lo hayan olvidado), sino desde el Líbano, donde vine la semana pasada para visitar a nuestros escolásticos y su formador. Aproveché también para hacer ejercicios espirituales en una casa jesuita en la frontera con Siria, en la zona de Zahle.
A pesar del silencio de los ejercicios, escuchamos más de una vez por la noche -y hoy también a plena luz del día- algunas explosiones, pero todas lejanas de nosotros.
Hasta donde sabemos, los ataques en curso sólo se producen en lugares estratégicos de Hesb. El Líbano es un país pequeño, pero dividido en zonas, por lo que para aquellos que no viven en la zona chií, la vida parece transcurrir con normalidad. Estamos al norte de Beirut, en una zona cristiana, y estamos lejos de las explosiones de misiles y de las columnas de humo que se elevan al sur de la ciudad.
Sin embargo, incluso hoy, mientras regresábamos a casa por la carretera principal del país que bordea el mar de sur a norte, comprobamos con nuestros propios ojos que por cada 4 ó 5 coches que se dirigían al norte, uno era un coche chiita que huía de la zona de guerra: coches y camiones repletos de mujeres, niños, maletas y colchones, que huyen hacia el norte. ¿Dónde exactamente? Cada familia tiene su propia dirección en estos caminos de esperanza.
Como siempre, ante cualquier tipo de guerra la pregunta es: ¿Por qué? ¿Con qué propósito? ¿Para quién?
El Líbano es una perla de rara belleza, pero la crueldad de los poderosos no conoce motivos. Como siempre, pido sus oraciones.»

Padre Diego Dalle Carbonare, mccj
Superior Provincial de Egipto-Sudán