El misionero comboniano, Mons. Tesfaye Tadesse, ha sido nombrado en el día de hoy, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, como nuevo arzobispo metropolitano de Addis Abeba, en Etiopía. Mons. Tadesse era hasta hoy obispo auxiliar de esta archieparquía etíope.
El papa León XIV nombró esta mañana a Mons. Tesfaye Tadesse, misionero comboniano, arzobispo titular de la archieparquía de Addis Abeba, Etiopía.
Mons Tadesse fue elegido Superior General de los Combonianos en el Capítulo de 2015 y reelegido para un nuevo mandato de seis años en el Capítulo de 2022. De 2017 a 2022 fue Vicepresidente y Presidente de SEDOS y de 2018 a 2021 miembro del Consejo Ejecutivo de la USG (Uniones de Superiores Generales); participó en la primera y segunda sesiones del Sínodo sobre la Sinodalidad (octubre de 2023 y 2024) como delegado electo de la USG.
El 6 de noviembre de 2024 el papa Francisco lo nombró obispo auxiliar de la Archieparquía de Addis Abeba, Etiopía, asignándole la sede titular de Cleopátide. Este nombramiento hizo que los combonianos tuviesen que elegir un nuevo superior general. El 24 de junio de 2025, el papa León XIV lo nombró miembro del dicasterio vaticano que se encarga de todo lo relacionado con los institutos religiosos y las sociedades de vida apostólica.
En el día de hoy, el Santo Padre aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Arcieparquía de Addis Abeba (Etiopía) presentada por Su Eminencia el Cardenal Berhaneyesus Demerew Souraphiel, C.M. y nombró Arzobispo Metropolitano a Mons. Tesfaye Tadesse Gebresilasie.
La Asociación Misionera Cuore Amico Fraternità ETS de Italia ha concedido al padre Diego Dalle Carbonare, Superior Provincial de los Misioneros Combonianos en Egipto-Sudán, el Premio Cuore Amico 2026 (el llamado «Nobel de los Misioneros») en la categoría de Religiosos.
En la comunicación oficial, con fecha del 5 de junio de 2026, la Asociación destaca que el reconocimiento se ha otorgado por su compromiso misionero en Sudán, un contexto marcado por la guerra, el sufrimiento y graves emergencias humanitarias. En particular, se valora la labor de coordinación y apoyo a las comunidades misioneras combonianas que siguen estando presentes junto a la población, a través de actividades pastorales, educativas y caritativas en favor de las personas desplazadas y más vulnerables.
Instituido hace 36 años por don Mario Pasini, sacerdote y periodista de Brescia, el Premio Cuore Amico está considerado uno de los más importantes galardones misioneros italianos y se concede anualmente a sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se distinguen en el servicio a los más pobres.
El premio incluye una dotación de 50 000 euros que se destinará a un proyecto de relevancia social de la Provincia comboniana en Sudán. La ceremonia de entrega tendrá lugar el 17 de octubre de 2026 en la iglesia de San Cristo, en Brescia.
Este reconocimiento representa una muestra de agradecimiento por el compromiso de los misioneros combonianos que, a pesar de las dificultades y la inestabilidad del Sudán, siguen dando testimonio de la cercanía de la Iglesia a las poblaciones más afectadas por la crisis. Este premio es motivo de alegría para toda la familia comboniana y anima a continuar con renovada esperanza el servicio de cercanía, solidaridad y anuncio del Evangelio junto a las poblaciones más castigadas por la guerra y sus consecuencias.
El Papa León XIV ha nombrado a la mexicana María Montserrat Alvarado, actual presidenta y directora de operaciones de EWTN News, prefecta del Dicasterio para la Comunicación a partir del primero noviembre de 2026. Sucederá en el cargo a Paolo Ruffini, continuando el camino de reforma y renovación iniciado por el Papa Francisco (Fotos: Vatican News).
Nacida en Ciudad de México, María Montserrat Alvarado obtuvo títulos académicos de la Universidad Internacional de Florida y la Universidad George Washington. De 2009 a 2023, ocupó puestos de liderazgo en el Becket Fund for Religious Liberty, participando en iniciativas dedicadas a la defensa de la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana. Desde 2023, ha desempeñado el cargo de presidenta y directora de operaciones de EWTN News, la división de noticias de la Eternal Word Television Network, supervisando plataformas mediáticas internacionales que producen contenidos en siete idiomas a través de televisión, radio, prensa escrita, medios digitales y redes sociales.
Con el nombramiento de Alvarado, el Papa León XIV continúa el camino de reforma y renovación de la Curia Romana iniciado por el Papa Francisco, que ha visto cómo se ha confiado a fieles laicos, hombres y mujeres, puestos de liderazgo y responsabilidad al servicio de la Iglesia universal. Alvarado es la primera mujer no religiosa en ser nombrada prefecta de un dicasterio de la Santa Sede.
Creado por el Papa Francisco el 27 de junio de 2015 como parte de la reforma de la Curia Romana, el Dicasterio para la Comunicación supervisa los sistemas de comunicación de la Santa Sede, entre los que se incluyen Vatican News, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano, Vatican Media (servicios de foto, audio y vídeo), la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la editorial vaticana, la Imprenta Vaticana y la Filmoteca Vaticana. Además de las funciones operativas y tecnológicas que le han sido asignadas, el Dicasterio también profundiza y desarrolla los aspectos propiamente teológicos y pastorales de la actividad de la Iglesia en el ámbito de la comunicación. Alvarado sucederá a Paolo Ruffini, a quien el Papa Francisco nombró en 2018 como el primer prefecto laico de un dicasterio de la Curia Romana, y que cumplirá 70 años el próximo mes de octubre.
Foto: Vatican News
En una declaración publicada tras el anuncio, Alvarado afirmó: “Aunque este nombramiento ha sido inesperado, lo recibo con un sincero deseo de servir al Santo Padre, el Papa, en el inicio de su pontificado. Y estoy agradecida a Paolo Ruffini por su liderazgo a lo largo de los últimos años y espero continuar, con amistad y esperanza, la importante labor de fortalecer el Dicasterio para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en Roma y en todas partes para comunicar a Cristo al mundo”.
Ruffini envió una carta a los empleados del Dicasterio para la Comunicación y declaró: “El Dicasterio lleva grabado en su propio ADN el deber de mantenerse constantemente en sintonía con el mundo de la comunicación, en rápida evolución. Desde el momento en que nacimos como institución, nuestra estrella guía ha sido y sigue siendo esta: no detenernos nunca, pasar el testigo sin dejar de correr, estar presentes aquí y ahora, en este mismo instante, como piedra de toque de una comunicación que es instrumento de una comunión que crece con el tiempo. He entrado en la recta final de la carrera, antes del momento en que —en el largo viaje que es nuestra vida laboral—, al haber alcanzado los 70 años, la edad fijada para la jubilación, pasaré el testigo a Montserrat Alvarado como próxima prefecta. Nos conocemos bien. Y en los próximos meses trabajaremos en estrecha colaboración, en el espíritu de comunión que nos une en la Iglesia”.
“Agradezco a la gran familia del Dicasterio —añadió— el camino que hemos recorrido juntos durante estos ocho años. Iniciamos ahora el proceso, que se desarrollará en los próximos meses, para una transición fluida, con el fin de ayudar al Dicasterio a seguir creciendo al servicio del Santo Padre y en su misión de servir con espíritu de unidad y apertura”.
Michael P. Warsaw, presidente del consejo de administración y director ejecutivo de EWTN, afirmó que Alvarado se había ganado “la confianza y el respeto de todos los que tuvieron el privilegio de trabajar a su lado” durante sus años en la cadena. Añadió: «Le ofrecemos nuestras oraciones, nuestro ánimo y todo el apoyo de la familia EWTN ahora que emprende esta importante misión al servicio del Papa León XIV y de su pontificado».
San Daniel Comboni, nacido en Limone sul Garda (Brescia) el 15 de marzo de 1831, se inicia en el ideal misionero en el Instituto de Don Nicola Mazza en Verona, donde en 1849 consagra su vida a la evangelización de África.
Ordenado sacerdote en 1854, tres años más tarde parte hacia África. Confiando en que los propios africanos se convertirían en protagonistas de su evangelización, pone en marcha un proyecto (Plan de 1864) cuyo objetivo es «salvar África con África».
Fiel a su lema «O Nigrizia o muerte», a pesar de las dificultades, prosigue con su proyecto, fundando el 1 de junio de 1867 el Instituto para las Misiones de la Nigrizia (hoy los Misioneros Combonianos) y el 1 de enero de 1872 el de las Pías Madres de la Nigrizia (Hermanas Misioneras Combonianas).
Voz profética, anuncia a la Iglesia, especialmente en Europa, que ha llegado la hora de la salvación de los pueblos de África. No duda por ello en presentarse, él, un simple sacerdote, ante el Concilio Vaticano I para pedir a los obispos que cada Iglesia local se implique en la conversión de África (Postulatum 1870).
En 1877 es consagrado obispo de África Central. Dedicó todas sus energías a los africanos y luchó por la abolición de la esclavitud. Murió en Jartum (Sudán), abatido por las fatigas y las cruces, en la tarde del 10 de octubre de 1881.
En San Pedro, en Roma, Juan Pablo II lo proclamó beato el 17 de marzo de 1996 y santo el 5 de octubre de 2003. Fruto del carisma comboniano nacieron el Instituto Secular de las Misioneras Combonianas (1969) y, en 1991, los Misioneros Laicos Combonianos.
El pasado 16 de mayo tres novicios combonianos hicieron su primera profesión religiosa en el noviciado continental de Xochimilco, en la Ciudad de México. César Adrián Avitud Guerrero, Aristóteles Hegel Ortega Trinidad –ambos mexicanos– y Luis Enrique Fuentes Mejía –de El Salvador– se consagraron a Dios para las misiones en el instituto de los Misioneros Combonianos.
En una ceremonia alegre y festiva, animada con cantos y danzas de las culturas latinoamericanas, los tres jóvenes hicieron voto de pobreza, castidad y obediencia por un año según las constituciones de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. Estuvieron presentes sus familiares y amigos y un nutrido grupo de combonianos y combonianas que los acompañaron en el primer paso de un camino que los llevará a entregar totalmente sus vidas al anuncio del evangelio.
La ceremonia estuvo presidida por el P. Mario Alberto Pacheco, superior provincial de los Misioneros Combonianos de México, acompañado por el P. Enrique Sánchez, provincial de Centroamérica y los formadores del noviciado: P. Leonardo Leandro, P. Abel Torres y P. Elías Arroyo, quien será a partir de ahora el nuevo padre maestro.
En su homilía, el P. Mario invitó a los tres profesos a seguir las huellas de San Daniel Comboni en la entrega a Dios para el servicio misionero y a imitar la disponibilidad de Abraham para dejar su patria y abrirse a otras culturas, allá donde serán enviados, porque la vida religiosa consiste en «la búsqueda de Dios para después llevarlo a los demás». Por su parte, el P. Enrique Sánchez los exhortó al final de la misa a darse completamente: «Hoy el instituto necesita de ustedes, vengan a dar lo mejor de si mismos», les dijo.
César Adrián Avitud
Luis Enrique Fuentes
Ariastóteles Hégel Ortega
César Adrián continuará sus estudios en el escolasticado internacional de Lima, en Perú; Luis Enrique Fuentes ha sido destinado al escolasticado internacional de Casavatore, en Italia; y Aristóteles Hegel al escolasticado internacional de Pietermaritzburg, en Sudáfrica.
El padre Manuel Augusto Lopes Ferreira, misionero comboniano de 76 años, es el nuevo director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Portugal. Fue el cardenal Luis Antonio G. Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización (Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares), quien lo nombró para un mandato de cinco años (2026-2031), sucediendo al padre José António Mendes Rebelo, también comboniano.
En declaraciones a la Agencia Ecclesia, en Fátima, el padre Manuel Augusto subrayó el riesgo de que «la “Iglesia en salida” se quede solo en palabras», afirmando que «quiere dar un impulso a la misión de las comunidades». Añadió: «Pensé que, a mi edad, ya no me pedirían esto, pero me lo pidieron y acepté, con el simple deseo de estar disponible para contribuir a esta promoción de la comunión entre las Iglesias locales y la Sede Apostólica, para reavivar el espíritu misionero de nuestras comunidades».
El padre Manuel Augusto considera que la función de las OMP es promover la comunión «que conduce a un compromiso misionero», y destaca que, afortunadamente, hoy se vive una Iglesia que se concibe «en salida», citando al papa Francisco. «En verdad –dijo–, corremos el riesgo de quedarnos solo en las buenas palabras. Las Obras Misioneras tienen la tarea de animar y promover iniciativas concretas; esto comienza con la animación de cara a la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra en octubre, pero también incluye muchas otras iniciativas. Esto, precisamente, para mantener vivo el espíritu misionero».
A pesar de que el pasado misionero portugués es «grande», el padre Manuel observa que en la actualidad la realidad es diferente, subrayando que las necesidades están agotando las energías.
«Debemos responder al desafío misionero aquí, pero no podemos olvidar el horizonte universal. Y, por lo tanto, no podemos olvidar la comunión que debemos tener con el Santo Padre en la promoción de la Misión Universal de la Iglesia», ha destacado.
Al ser preguntado sobre el deseo misionero de algunos sacerdotes diocesanos, el nuevo director nacional de las POM afirmó: «Me parece muy bonito y muy positivo que los sacerdotes decidan salir de sus propias iglesias y vivir una experiencia misionera». Añadió: «Debemos hacer lo posible para que esto continúe y para que quienes asumen la misión universal, los institutos misioneros tradicionales, puedan ser percibidos por las comunidades eclesiales como expresión de este compromiso misionero y sean apoyados en este sentido».
El padre Manuel Augusto nació el 20 de enero de 1950 en Arcozelo das Maias, en el municipio de Oliveira de Frades, en la diócesis de Viseu.
Fue director de las revistas misioneras combonianas de Lisboa, Além-Mar y Audácia, y de World Mission, publicada por los misioneros combonianos en Manila, Filipinas.
El padre Manuel Augusto fue misionero en Kenia, como superior del Centro Internacional para los Hermanos en Nairobi (1984-1988), y en Filipinas. También fue superior general de los Misioneros Combonianos (MCCJ) de 1997 a 2003.
Dirigió el Studium Combonianum, la Oficina de Investigación Histórica de los Misioneros Combonianos, de 2015 a 2025 en Italia, primero en Limone sul Garda y luego en Roma.