Archives octubre 2026

Superior General y Vicario visitan la Provincia de México

Del 18 al 26 de septiembre, en en la Provincia de México, tuvimos el gusto de recibir la visita de los Padres Luigi Codianni y David Costa, Superior General y Vicario General, quienes tenían como objetivo encontrarse con la comisión regional para la unificación de las provincias, así como visitar las comunidades combonianas ubicadas en el valle de México. (En la foto, el Superior General -tercero por la derecha- con la comunidad del noviciado de Xochimilco).

Al día siguiente de su llegada a tierras mexicanas, la comunidad religiosa del noviciado y los dos novicios de primer año abrieron las puertas de su casa para dar una cálida bienvenida al P. Luigi Codianni y al P. David Costa.

Los religiosos y los novicios se congregaron en un espacio en el que el Superior General y el Vicario General compartieron elementos clave sobre la reorganización de nuestras circunscripciones y el caminar de las actualizaciones formativas.

Informaron de la situación en números y la geografía vocacional. Hablaron del gran número de combonianos de edad avanzada y enfermos. Del número cada vez menor de hermanos combonianos, y todo esto como una gran preocupación de la Dirección General.

El otro tema en cuestión fue sobre la necesidad de reunificación de provincias cercanas para favorecer las presencias combonianas. Este tema es el principal motivo de su visita al Brasil y a México.

Más adelante, la comunidad religiosa sostuvo un encuentro particular con los dos para presentar la realidad del noviciado y conocer sus apreciaciones.

Tras concluir el diálogo, nos unimos en torno al altar para celebrar la Eucaristía. El encuentro culminó con una convivencia a través de los tradicionales canales de Xochimilco a bordo de las trajineras (algo así como las góndolas). 

Se abrió el diálogo personal para quien así lo necesitara en el noviciado y en la casa provincial con amplio espacio de tiempo. Hicimos una experiencia bonita, fraterna y de comunión a través de ellos con todo el instituto.

Otro sitio que los Padres Luigi y David pudieron visitar a su paso por México fue la comunidad conocida como La Moctezuma, en donde los Combonianos atendemos la rectoría Mártires de Uganda y donde ahora se encuentra el centro vocacional.

Ahí se tuvo una reunión con la comunidad religiosa para después celebrar misa dominical con los fieles. Después de la Eucaristía, tuvo lugar una convivencia fraterna para compartir los alimentos.

El vicario General presidió la Eucaristía en la capilla Mártires de Uganda, con la comunidad de la Moctezuma

Como última actividad del día, se tuvo, después de la cena, un encuentro con la comunidad religiosa de la casa provincial, espacio en el que el Superior General agradeció el servicio que se ofrece a los cohermanos que pasan por ahí, ya porque regresan de las misiones, ya porque vienen de las diferentes comunidades para atender asuntos varios.

Tanto el P. Luigi como el P. David invitaron a la comunidad a no solo acoger a los co-hermanos y facilitarles su estancia, sino a procurar que la casa provincial sea un lugar donde cada Comboniano encuentre serenidad e incluso un espacio para re-hacerse, para re-crearse.

Después de estos encuentros, los Padres David y Luigi se reunieron con la comisión regional para la unificación de las provincias de la región Centroamérica-México además de la NAP, la Provincia Norteamericana, que eventualmente se uniría a esta región.

La comisión compartió el trabajo elaborado hasta ahora: el proceso de sensibilización y presentación de un bosquejo que finalmente se convertiría en el proyecto regional de esta parte del continente. El trabajo fue de revisión, reflexión y compartir entre los miembros del Consejo General y la comisión.

Hacia el final de su paso por México, nuestros visitantes también estuvieron en la comunidad del CAM – Centro de Animación Misionera – ubicada muy cerca del centro histórico de la Ciudad.

Ahí tuvieron la oportunidad de encontrarse con la comunidad religiosa y también con quienes laboran con nosotros en la elaboración de las revistas Esquila misional y Aguiluchos y en otros departamentos y áreas de esta obra de la provincia. Siendo este el último punto de su programa de visita, el Superior General y el Vicario se prepararon para regresar a la Ciudad Eterna: Roma.

Agradecemos de corazón al Padre Luigi y al Padre David la visita que tuvieron a bien hacer para estar con nosotros en el camino hacia la recualificación de nuestras presencias mediante la unificación. Su “estar” entre nosotros y con nosotros mientras caminamos haciendo el proceso nos habla ciertamente de comunión.

Gracias por su vista, vuelvan pronto.

P. Mario Alberto Pacheco Zamora, mccj

comboni.org

Nuevo Consejo Provincial de las Misioneras Combonianas

Tras las recientes elecciones que han tenido lugar hace unas semanas, la Provincia de América de las Misioneras Combonianas, que comprende Brasil, Costa Rica, Ecuador, Perú, México, República Dominicana, Haití y San Antonio (USA), tiene nuevo Consejo Provincial.

La nueva Superiora Provincial es la Hna. Rosa Téllez, de origen peruano (primera por la izquierda). El Consejo Provincial está formado por las Hnas. (de izquierda a derecha) Hiwet Negusse, eritrea nacionalizada mexicana; Yolanda Ramírez, de Costa Rica; Elisabetta Pompei, italiana y Amelia Romo, mexicana.

Este es el segundo Consejo Provincial de la Provincia de América, desde que hace tres años las diferentes circunscripciones de las combonianas presentes en el continente americano se unieran en una sola región.

Octubre, mes misionero. 100 años del DOMUND

Hoy, fiesta de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las misiones, iniciamos el mes misionero por excelencia. Este año es muy especial, porque el próximo día 18 celebraremos los 100 años del DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones). Cien años de comunión y de apoyo a los que se encuentran en tierras lejanas para anunciar el Evangelio. El Papa León XIV nos anima a estar en comunión con ellos.

En su mensaje para la 100ª Jornada Mundial de las Misiones, que lleva por título «Uno en Cristo, unidos en la misión», León XIV señala como condición indispensable para que el mensaje misionero de la Iglesia sea creíble la necesidad de sentirnos unidos como hermanos que se hacen uno en Cristo.

El Papa insiste en que toda la Iglesia debe sentirse misionera y hace un llamamiento especial recordando a «todos los misioneros y misioneras ad gentes de hoy; personas que, como san Francisco Javier, han dejado su tierra, su familia y toda seguridad para anunciar el Evangelio, llevando a Cristo y su amor a lugares a menudo difíciles, pobres, marcados por conflictos o culturalmente lejanos. Unámonos todos a ellos en la misión evangelizadora mediante el testimonio de la vida en Cristo, la oración y la contribución a las misiones».

Lo que realmente nos anima y sostiene a los misioneros cuando estamos lejos de nuestra tierra –más allá de las ayudas económicas– es saber que lejos de donde estamos, en nuestra tierra de origen o en otros lugares, hay personas que nos recuerdan, que rezan y que viven en comunión con nosotros. Si nos sintiéramos solos, nuestra misión no tendría sentido y duraría menos que una gota de agua en mitad del desierto.

En este mes misionero por excelencia y al cumplirse los 100 años del DOMUND, no caigamos en la fácil tentación de liberar nuestra conciencia dando un pequeño donativo. El Domingo Mundial de las Misiones es mucho más que una simple colecta. El Papa afirma con insistencia que todos somos responsables de todos. Si decimos que somos uno en Cristo, debemos sentirnos unidos unos a otros, tanto con los de aquí como con los hermanos que viven en tierras lejanas.

Ese «sentirnos unidos» va más allá de una simple ayuda económica, debe implicar un esfuerzo por conocer la realidad de nuestros hermanos, sentirnos en comunión con ellos, «reír con los que ríen y llorar con los que lloran», como dice san Pablo; asumir nuestra responsabilidad de seguir enviando misioneros, orar por ellos y colaborar en la medida de nuestras posibilidades. Solo entonces nuestra aportación económica adquirirá un verdadero sentido misionero. Como afirma también el Papa en su mensaje, «cada don, por pequeño que sea, se convierte en un acto significativo de comunión misionera».