CLAR: Animar como Jesús un liderazgo sinodal en la vida religiosa

la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas/os (CLAR), organizó del 18 al 20 de febrero de 2025, en Bogotá, el Seminario “Animar como Jesús un liderazgo sinodal de la Vida Religiosa”. El encuentro reunió a religiosos y religiosas de toda la región con el objetivo de formar nuevos liderazgos sinodales y compasivos, promoviendo una cultura de diálogo, inclusión y corresponsabilidad en la Vida Religiosa. Éste fue el mensaje final.

Seminario
Animar como Jesús un liderazgo Sinodal de la Vida Religiosa
Bogotá – Colombia 18 a 20 de febrero de 2025

“Cómplices de la Ruah Divina,
hagamos que acontezca la transformación
de la Vida Religiosa en clave sinodal”.

Mensaje final

La comisión “Hacia una Vida Religiosa en clave sinodal” de la CLAR -Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas/os-, en su esfuerzo de formar en nuevos liderazgos sinodales y compasivos en la Vida Religiosa que peregrina en el Continente, preparó el Seminario presencial “Animar como Jesús un liderazgo sinodal de la Vida Religiosa”, realizado del 18 al 20 de febrero de 2025 en Bogotá -Colombia-.

El Seminario ha sido un tiempo de gracia que nos ha llevado a reconocer y abrazar nuestra vulnerabilidad en el ejercicio del liderazgo, una vulnerabilidad que nos impulsa al riesgo y a la renovación, a través de procesos de transformación y cambio en nuestras prácticas personales de liderazgo. Así damos paso al Espíritu, quien nos guía en la conversión de nuestras relaciones comunitarias. Hemos experimentado que la renovación no puede vivirse sin una profunda escucha a nuestras hermanas y hermanos, quienes esperan de nosotros un liderazgo comprometido en nuestros Institutos y Comunidades locales.

Sentimos la urgencia de formarnos y formar líderes sinodales y compasivos, capaces de caminar con otras/os, de escuchar con el corazón y discernir en comunidad. Este es el liderazgo que Jesús nos mostró. Él, el Buen Pastor, nos guía sin imponer, invitando a participar activamente en la construcción del Reino de Dios. El liderazgo de Jesús es inclusivo, no autoritario, y está basado en el servicio.

En un mundo que cambia, necesitamos renovar nuestras estructuras y nuestros corazones. No podemos seguir haciendo las cosas como siempre. Se nos pide ser líderes que acompañen, que fomenten una cultura de la sinodalidad, donde todas/os tenemos voz, donde todas/os somos corresponsables, y donde todas/os nos unimos en la misión común.

Es hora de abandonar una Vida Religiosa con una jerarquía cerrada.

Nuestra llamada profunda es ser signo y testimonio de una cultura del cuidado, reflejando un modelo de liderazgo basado en la escucha, el diálogo y el discernimiento. Las/os animadores y formadores tienen la responsabilidad de mantener viva esta dinámica de sinodalidad en nuestras comunidades, creando espacios donde todas/os se sientan escuchados, apoyados y desafiados a crecer en su vocación.

Para vivir nuestro liderazgo al modo de Jesús, durante estos días la Ruah Divina nos ha inspirado algunas llamadas:

• Acoger nuestra propia vulnerabilidad como una oportunidad para la resiliencia, lo que nos urge al cambio, la apertura y la transformación personal y comunitaria. Profundizar un liderazgo capaz de reconocer la propia vulnerabilidad y abrazarla, nos capacita para abrazar también la de las/os demás, como camino de crecimiento humano.
• Vivir en esperanza y pasar de una concepción estática y repetitiva de nuestra Vida Consagrada a una visión dinámica que entreteja sin cansancio redes y vínculos gestores de vida para todas/os.
• Ejercer el liderazgo desde una escucha atenta, sin prejuicios, abriendo nuestro corazón a las hermanas y hermanos con quienes compartimos la vida y la misión.
• Promover un liderazgo humano y compartido, que consulta y toma en cuenta a las/os demás, porque “lo que pertenece a todos, necesita ser tratado por todos”.
• Posibilitar un liderazgo abierto al cambio, que transforme nuestras relaciones, estructuras y procesos, acompañando y animando la transformación personal, comunitaria y misionera, desde una visión intercongregacional, intercultural e intergeneracional en clave de itinerancia.
• Formar un liderazgo que asuma la escucha activa en todos los espacios de nuestra vida, como principio esencial para un discernimiento sinodal genuino.
• Desarrollar habilidades y competencias de madurez psico-espiritual e inteligencia emocional, desde una comunicación no violenta y compasiva, expresando sentimientos y percibiendo las necesidades de las/os otros de forma adecuada, gestionando los conflictos posibilitando construir una comunidad sinodal.

Hoy, nos sentimos agradecidas/os por esta experiencia y convocados a ser cómplices de la Ruah Divina en la transformación de la Vida Religiosa. Juntas/os, sigamos el ejemplo de Jesús, caminando en comunidades sinodales de servicio e inclusión para la construcción del Reino.

Participantes, Seminario Animar como Jesús un liderazgo Sinodal de la Vida Religiosa
Bogotá, D.C., 20 de febrero de 2025