Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2024

Las asociaciones Abowani y Okani, que trabajan con el pueblo baka en Camerún, han sido galardonadas con el Premio MUNDO NEGRO a la Fraternidad 2024. El acto de entrega tuvo lugar el pasado 1 de febrero en Madrid. Luc Ndeloua, presidente de la Asociación Abowani, y Timothée Emini, encargado de asuntos jurídicos y políticos de la Asociación Okani, recibieron el galardón durante el XXXVII Encuentro África, en el que se reflexionó sobre el tema «Los primeros. Pueblos indígenas de África hoy».

Abawoni y Okani

La Asociación Abowani fue fundada en 2007 en la localidad de Mintom, en la provincia del Sur gracias al programa «Acción de gestión duradera de los bosques integrando a las poblaciones pigmeas baka (AGEFO-Baka)», financiado por la Unión Europea. Okani nació un año antes en Bertoua, provincia del Este, impulsada por cinco comunidades pigmeas de la zona –Andom, Loussou, Nkolbikon, Mayos y Bonando– y con el apoyo del programa «Asociación por la autopromoción de las poblaciones del este de Camerún (APEC)», impulsado fundamentalmente por misioneros católicos. Además de contribuir a la elaboración de los estatutos y conseguir la legalización por parte del Estado, los programas AGEFO-Baka y APEC, con el apoyo de Inades-Formation Cameroun, organizaron talleres para que líderes bakas de diferentes comunidades se formasen en la gestión de este tipo de asociacionismo étnico. AGEFO-Baka y APEC llegaron a su fin, pero Abawoni y Okani han seguido adelante con sus actividades gracias al empeño de sus dirigentes, aunque condicionados por proyectos y apoyos financieros externos.

Timothée Emini
Luc Ndeloua

XXXVII Encuentro África

La primera jornada, el 1 de febrero, se desarrolló en la Sala de Exposiciones de los Misioneros Combonianos. Después de la presentación del Encuentro, a cargo del director de la revista MUNDO NEGRO, P. Enrique Bayo Mata, tuvo lugar un espacio para la reflexión con la conferencia «Pueblos y comunidades indígenas en África. Realidad y perspectivas de futuro», a cargo de la profesora María del Ángel Iglesias Vázquez, investigadora principal del Grupo de Investigación y Relevancia del Estatus y la Condición de Indígena, de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

A continuación, Chema Caballero, colaborador de MUNDO NEGRO y autor del libro Edjengui se ha dormido: Del victimismo al activismo de los pigmeos bakas, mantuvo un diálogo con los dos galardonados para conocer la realidad del pueblo baka y el trabajo que realizan las asociaciones Abowani y Okani. Como conclusión del acto, el provincial de los Misioneros Combonianos en España, P. Miguel Ángel Llamazares, hizo entrega del Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2024.

El domingo, 2 de febrero, a las 11:30 h tuvo lugar la clausura del Encuentro con la celebración eucarística en la parroquia de la Santísima Trinidad (Martínez Villergas, 8, MADRID), en la que participaron el coro parroquial Satri y el coro Karibu.

Misa de clausura en la parroquia Santísima Trinidad

Puede ver el encuentro completo en el canal de MUNDO NEGRO en YouTube.

Congreso Aka

Por: Mons. Jesús Ruiz, mccj
desde Mbaïki, RCA

Llevamos casi tres años intentando poner en marcha la pastoral con el pueblo Aka; al final esta semana hemos conseguido reunir a todas las comisiones parroquiales de la diócesis para hacer este primer congreso.

Congreso una palabra grandilocuente, pero este pueblo Aka se lo merece. Nos hemos juntado cincuenta personas; la mitad Aka, para, sobre todo, escuchar la voz de este pueblo oprimido. Hemos tenido la suerte de contar con dos animadores Aka, Simon Pierre Ekondo, y Celestin, que son dos jóvenes pigmeos con estudios universitarios.

El lema de la comisión diocesana es: “Ita Aka, longo; eglise a ye ti m amo”, que quiere decir: “hermano Aka levántate; la iglesia te escucha”; este eslogan marca la idea primera del Congreso; luego también hemos querido reforzar las capacidades de los miembros de las distintas comisiones parroquiales de pastoral Aka.

Que sean ellos mismos los que marquen el camino a seguir en este pastoral. Hasta ahora la Iglesia hemos hecho muchas cosas por ellos (escuelas de integración, salud, evangelización, justicia y paz, etc.); ahora quisiéramos saber dónde quieren ir ellos…, que tomen las riendas y que marquen el camino de cómo llegar hasta allí. No sé si hemos alcanzado el objetivo, pero ha sido un tiempo precioso de liberación de la palabra, donde han gritado su dolor, han reivindicado ser tratados con dignidad y han soñado con otra realidad distinta donde se sientan incluidos y respetados.

¿Cómo emanciparse, guardando su propia cultura?; ¿Cómo integrarse en la sociedad y en la Iglesia?; ¿Cómo marcar ritmos para que ellos sean los verdaderos artífices de su liberación? El sueño de Dios para la humanidad ha estado en el centro de nuestra reflexión: “Dios los creó a su imagen”; “el que ama conoce a Dios… el que aborrece a su hermano no conoce a Dios”. Somos la imagen de Dios.

También hemos recurrido a la Constitución Centroafricana que en sus números 11, 12, 13 y 16 llaman al respeto y la dignidad de toda persona, sea cual sea su raza, credo o condición social. Somos conscientes de que estamos muy lejos del famoso lema de nuestro padre fundador, Boganda, “zo kwe zo”, “toda persona es una persona”; pero es en esa dirección que queremos caminar como pastoral diocesana, siguiendo los cuatro famosos verbos del Papa Francisco para la pastoral de inmigrantes: Acoger; Proteger; Promover e Integrar.

Con escenificación, danzas y cantos han gritado el dolor que les habita, ilustrando ciertos casos de violación de los derechos más fundamentales.

Aquí algunas de las recomendaciones que han salido:

  • Somos nosotros, pueblo Aka, los que tenemos que comprometernos por conquistar nuestros derechos…, sin esperar que sean siempre los de fuera que nos les otorguen.
  • Los Aka tenemos que tomar el futuro de nuestras vidas entre nuestras manos…
  • Los Aka optamos por enviar a nuestros hijos a la escuela, para poder suscitar líderes de nuestro pueblo.
  • Los Aka tenemos que transmitir nuestros conocimientos y nuestro saber tradicional a las generaciones futuras, para valorizar y perennizar nuestra cultura.
  • Nuestra fuerza como Akas vendrá si permanecemos unidos entre nosotros, en comunidad con los otros…
  • Somos conscientes que el abuso del alcohol y las drogas están destruyendo nuestro pueblo.
  • Los animadores que quieran trabajar con nosotros en la pastoral Aka tendrán que estar imbuidos de un espíritu de respeto y amor hacia nuestro pueblo.

Estoy buscando algún líder Aka para trabajar a tiempo pleno en esta comisión diocesana, pues la hermana comboniana Lucia, -que ha sido el alma de esta comisión en estos años-, dentro de unos meses se va a seguir su formación a Europa. Estoy preocupado buscando quién podría ponerse a la cabeza de esta comisión, que es la única que yo he querido presidir para darle fuerza; sin la hermana Lucia tendremos un desafío importante.

Una bonita aventura, esta de caminar hacia la libertad de un pueblo, sabiendo que esta libertad no es gratuita, tiene un precio. Finalizando el Congreso, cuando hemos preparado el día diocesano del Aka, que será el próximo 24 de mayo, hemos descubierto que este pueblo, que el año pasado acudió en masa a la convocatoria de la Comisión pastoral Aka, reivindica que sea pagado por participar en la manifestación donde reclaman sus derechos delante de las autoridades y la sociedad civil. Así han estado siempre acostumbrados por las ONG; cada vez que hacen algo con ellos, pagan; cuando forman a los maestros o a los agentes sanitarios les pagan por ser formados… Les hemos dicho que la libertad tiene un precio; no es gratis. Nos queda mucho camino por andar.