A principios de los años ochenta, los institutos misioneros de Kenia acordaron crear una escuela de teología para preparar a sus candidatos al sacerdocio. Tras una fase inicial de estudio y la construcción de las primeras instalaciones necesarias, el Tangaza College abrió sus puertas en 1986 con veinte estudiantes. La escuela de teología creció rápidamente con la incorporación de otros institutos.
En 1994, el padre Francesco Pierli se incorporó a la facultad de teología e inició un discernimiento con el entonces rector, Aylward Shorter, sobre la calidad de la enseñanza ofrecida y los objetivos que debía fijarse el joven colegio para crecer. De esa reflexión surgieron una serie de iniciativas:
Apertura a religiosos y laicos para una presencia competente en la sociedad,
desarrollo de nuevas carreras: educación, estudios africanos, servicios sociales, comunicación social y otras,
nacimiento del Instituto de Pastoral Social en Misión, hoy Instituto de Transformación Social.
A partir de entonces, todo el colegio universitario abrazó la idea de transformación social como modelo principal que configuraba su propuesta educativa en los distintos institutos. También inició el camino hacia el reconocimiento legal como universidad.
El pasado 2 de mayo, tras cuatro décadas de funcionamiento, Tangaza se convirtió en una universidad independiente, reconocida por el gobierno de Kenia. El Presidente William Ruto entregó al rector la “Carta”, el documento que formaliza este paso.
La familia comboniana está especialmente unida a Tangaza. Varios combonianos han sido de los más firmes defensores del desarrollo de la universidad y de su reconocimiento formal. Los combonianos están en la raíz del Instituto de Transformación Social (IST), donde muchos hermanos han trabajado en el pasado y que sigue dirigido por un comboniano, el hermano Jonas Dzinekou. El IST fue el primer instituto que diferenció su propuesta académica. Además de los cursos de pastoral social, puso en marcha un Máster en Administración de Empresas basado en el impacto positivo en la sociedad. También desarrolló el Doctorado en Transformación Social, el primero de África. En este instituto estudian y se preparan para su compromiso misionero los hermanos combonianos en formación de Nairobi.
La nueva universidad ya tiene previsto iniciar nuevos cursos: el doctorado en psicología clínica comenzará con el nuevo curso académico. Están en proyecto una licenciatura y, más adelante, un doctorado en teología. La administración también quiere desarrollar nuevas áreas de estudio creando un nuevo campus universitario fuera de Nairobi. Durante la celebración de este importante acontecimiento, el nuncio – Hubertus Matheusa van Magen – recordó que Tangaza ha pasado de veinte a más de dos mil estudiantes, comparando las cuatro décadas del viaje con los cuarenta años que Israel pasó en el desierto. Una experiencia de éxodo que dio identidad y fuerza a la universidad. De este éxodo, Tangaza debe sacar los recursos para seguir creciendo y ofrecer a religiosos y laicos una formación que les haga capaces y competentes para el servicio a la Iglesia y a la sociedad.
El verano pasado, en el curso de la investigación sobre la amistad entre Comboni y Mitterrutzner, recientemente publicada por el Archivo Comboniano, se encontró una parte importante de la correspondencia de Friedrich Emanuel von Hurter (1787-1865), antiguo pastor protestante convertido al catolicismo, presidente de hecho y verdadera alma del Marienverein de 1851 a 1865. Inmediatamente nos dimos cuenta de que se trataba de un descubrimiento importante para la historiografía de la misión sudanesa, entre otras cosas porque enseguida nos enviaron copias de dos cartas de Comboni y otras tantas del padre Mazza; pero tuvimos que esperar a una visita esta primavera al Archivo de Estado de Obwalden, en la ciudad suiza de Sarnen, para comprender su alcance.
Los documentos encontrados, que conciernen directamente a la asociación misionera vienesa y a la misión sudanesa, son unos ciento cincuenta. Después de las cartas de Comboni y Mazza, las más importantes para nosotros son quizá las de los tres primeros provicarios apostólicos: Knoblecher, Kirchner y Reinthaler, y las de los superiores de la estación madre de Jartum: Kocijancic y Gostner. De Kirchner en particular, hay un grueso legajo de 29 cartas que abarcan toda su actividad, o más bien abren una ventana a la década de su vida desde el surgimiento de su vocación misionera hasta su retiro en Bamberg, su diócesis natal. También son interesantes las cartas del P. Franz Lorenz Gerbl, misionero en Jartum, y de August Heintz, misionero laico entonces candidato a la misión.
Las cartas restantes también nos permiten echar un vistazo a las actividades del Marienverein. Hay cartas del conde Fries, tesorero de la asociación, y de Mitterrutzner, su representante en Tirol; del card. Barnabò, prefecto de Propaganda Fide; Mons. Müller y el Sr. von Obercamp, de la asociación misionera de Munich; el Sr. von Napoli y el Sr. Mardrus, agentes de la misión en Trieste y El Cairo respectivamente; el Sr.. Sebastian Hansal, padre de Martin Hansal, antiguo misionero laico en Jartum y Gondokoro y a la sazón cónsul austriaco en la capital sudanesa; y, por último, el P. Negrelli y el P. Eichholzer, amigos de la misión en la familia imperial vienesa y en la familia real napolitana, respectivamente.
Muchos de estos nombres nos son conocidos por los escritos de Comboni. En la diversidad de sus funciones nos revelan la amplitud del grupo de personas que, de tantas maneras, contribuyeron activamente al nacimiento de la Iglesia sudanesa y, más tarde, apoyaron su crecimiento. Tal vez no siempre hayamos sido capaces de comprender la importancia de la contribución de algunas de estas figuras, a menudo silenciadas en la historiografía de la misión. Oírles hablar hoy en primera persona, mientras escriben mucho sobre la misión y poco sobre sí mismos, nos permite recordarlos y redescubrir su papel discreto pero fundamental.
Nota: Organizada por Studium Combonianum, la investigación en los Archivos Estatales de Obwalden fue realizada por Joaquim Valente, con la participación del P. Reinhold Baumann y del P. Markus L. Korber, entre el 7 y el 11 de abril de 2024. Se enviaron copias digitales de los resultados al Archivo de la DSP de Ellwangen, al Archivo General y al Studium Combonianum de Roma para su consulta. Con la contribución de Joaquim Valente, que ha preparado esta presentación del hallazgo, el Archivo de la DSP está coordinando la transcripción de los manuscritos, para pasar después a la posible traducción de los textos considerados relevantes para la historia de la misión en África Central.
El 30 de abril se celebra en México el día del niño y de la niña. No dejemos pasar este día sin pensar en tantos niños y niñas mexicanos que no pueden disfrutar plenamente de todos sus derechos por razones económicas, sociales, políticas o de cualquier otra índole.
En el año de 1924, en México, se señaló el 30 de abril como Día del niño siendo presidente de la República el General Álvaro Obregón y Ministro de Educación Pública el licenciado José Vasconcelos. Esta decisión fue tomada con la finalidad de lograr reafirmar los derechos de los niños y crear una infancia feliz para un desarrollo pleno e integral como ser humano. Lo anterior debido a que el 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instituyó la celebración del día internacional de los niños, sin embargo, cada país ha decidido un día especial a fin de celebrar a los pequeños de todo el planeta; no obstante, la ONU declaró el 20 de noviembre el Día Universal del Niño, fecha en que se aprobó también la Declaración de los Derechos del Niño y la Convención Sobre Los Derechos del Niños.
El objetivo del Día Universal del Niño es recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable y, por tanto, que más sufre las crisis y los problemas del mundo, de igual manera es un día para dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.
Es por ello que, en 1924 el entonces secretario de Educación Pública, durante el mandato del expresidente de México Álvaro Obregón, exhortó a todas las instituciones a fomentar la fraternidad y la comprensión hacia esa población, así como a desarrollar actividades para la promoción de su bienestar de sus derechos. José Vasconcelos decía que había que hacer de cada escuela “un palacio con alma”, para que los niños pobres, descalzos y hambrientos vivieran en palacios las mejores horas de su vida y guardaran recuerdos luminosos.
De acuerdo al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) el desarrollo de la infancia que va de los seis a los trece años de edad, es clave para consolidar las capacidades físicas e intelectuales, para la socialización con las demás personas, y para formar la identidad y la autoestima.
Respecto al marco legal, los Derechos Humanos de niñas, niños y adolescentes están mencionado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los tratados internacionales y en las demás leyes aplicables, esencialmente en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (publicada el 4 de diciembre de 2014). Por otro lado, podemos hacer mención de los 8 derechos fundamentales de los niños:
Derecho a la vida;
Derecho a la educación;
Derecho a la alimentación;
Derecho a la salud;
Derecho al agua;
Derecho a la identidad;
Derecho a la libertad; y
Derecho a la protección.
En la actualidad el mundo entero se encuentra invadido por una crisis sanitaria debido al COVD-19. La pandemia ha puesto de manifiesto las lagunas no sólo en campos tan vitales como la educación, sino en necesidades tan básicas como el acceso al agua, a los alimentos y al trabajo. Todos ellos causan un impacto directo en millones de niños que verán afectado su crecimiento y que necesitan protección por parte de instituciones internacionales, gobiernos, ONG y sector privado. Este 20 de noviembre es una oportunidad más para alzar la voz en nombre de los que no pueden hacerlo.
Siguiendo esta línea, el Grupo de Referencia del Comité Permanente entre Organismos sobre Salud Mental y Apoyo Psicosocial en Situaciones de Emergencia (GR IASC SMAPS), junto con el apoyo de expertos mundiales, regionales y nacionales de los Organismos Miembros del GR IASC SMAPS, además de padres, cuidadores, profesores y niños de 104 países, elaboraron y publicaron un libro infantil titulado “Mi Héroe eres tú’”, en el cual los menores podrán conocer más sobre el coronavirus.
Miércoles, 24 de abril 2024 La Asamblea Continental de la Formación América/Asia tuvo lugar del 15 al 21 de abril de 2024, en Lima, capital de Perú. Con la participación de 17 representantes de nuestras circunscripciones combonianas del continente, junto a P. José de Jesús Villaseñor Gálvez, secretario general de la formación y P. Elias Sindjalim Essognimam, consejero general encargado del sector, este evento ha sido un tiempo de profunda fraternidad, diálogo y crecimiento mutuo.
Dimos inicio a la Asamblea con una misa presidida por Mons. Juan José Salaverry OP, auxiliar de Lima y encargado de la vida religiosa a nivel de la Conferencia Episcopal.
Misa presidida por Mons. Juan José Salaverry OP, auxiliar de Lima.
Durante la asamblea, hubo un valioso intercambio de experiencias y reflexiones, para subrayar la importancia de la formación permanente en nuestras vidas, principalmente para los acompañantes de los jóvenes. Se dedicó especial atención al papel de los jóvenes en nuestro camino de servicio y compromiso, reconociendo su vitalidad y potencial para enriquecer nuestras comunidades.
Este compartir fue una oportunidad invaluable para conocer y comprender mejor las realidades y desafíos que enfrentamos en nuestras diversas circunscripciones en el campo vocacional como formativo, así como para fortalecer lazos de colaboración y solidaridad entre nosotros.
Agradecemos sinceramente a todos los participantes por su compromiso y contribución a esta experiencia enriquecedora.
¡Que la fraternidad, el entusiasmo y el espíritu misionero sigan guiando nuestros pasos en el camino de la formación y la misión!
El padre Noel Ortiz, secretario ejecutivo de la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana (Remam), anunció que este 22 de abril, Día Internacional de la Madre Tierra, realizarán “un ciclo de charlas virtuales” con expertos latinoamericanos – integrantes de las redes eclesiales territoriales – sobre temas de Ecología Integral.
“Les invitamos para poder participar en las diferentes temáticas que tendremos para concientizarnos sobre la necesidad del cuidado de nuestra casa común”, apuntó el sacerdote, quien indicó que este evento se podrá seguir por la plataforma zoom a las 10:00 a.m. de México y Centroamérica, 11:00 a.m de Panamá y Colombia.
El padre Ortiz explicó que la primera parte de la conferencia estará a cargo de Diego Aguiar de la Red Eclesial Panamazónica (Repam), mientras que en la segunda parte estará el padre David Solano, referente de Ecología Integral para América Latina para Cáritas América Latina.
“Nos acompañará también en un tercer momento Miguel Cruz, secretario ejecutivo de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (Regchag) hablando sobre las redes territoriales y la importancia de vincularnos como redes eclesiales en todas nuestras plataformas”, indicó.
Finalmente, Margarita Nomh, guardiana de las semillas, “nos compartirá un momento de espiritualidad ecológica desde su cosmovisión Maya”.
El 20 de abril de 1954 se ponía la primera piedra y se iniciaba oficialmente la construcción de nuestro Seminario de Sahuayo. para recordarlo hemos rescatado de nuestros archivos históricos dos documentos significativos: la crónica narrada de aquel acontecimiento y el testimonio emotivo de la participación y la generosidad del pueblo sahuayense, que siempre consideró al seminario como algo suyo.
Crónica de la colocación de la primera piedra
20 de abril 1954. Día muy importante en la vida del nuevo Seminario. A las 10 de la mañana llega S.E. Rvma. Mons. José Anaya Diez de Bonilla, dignísimo Obispo de Zamora, para bendecir nuestra trabajo. Fue recibido por el Rev. P. Felipe Villaseñor (Párroco y gran benefactor de nuestra obra en Sahuayo) y por el P. Ziller, representante de la Congregación, estando presentes las autoridades eclesiásticas y civiles de la ciudad, rodeado de una verdadera multitud que aclamaba su Pastor. Bendice de corazón la piedra que será colocada en el centro del edificio y todo el trabajo. Firma con gusto el pergamino de recuerdo en el que está escrito:
Pergamino puesto en la primera piedra
«Anno Domini 1954. Saeculo primo ab Immaculatae Mariae semper Virginis Conceptionis dogmatis declaratione celebrantibus. SUMMO PONTIFICE PIO XII feliciter regnante. Domino Doctore JOSEPH ANAYA DIEZ DE BONILLA, Dei et Apostolicae Sedis gratia, Ecclesiam Zamorensem regente. Rev.mo P. Antonio Todesco Supremo Moderatore Congregationis FF. SS. Cordis Jesu. Rev.mo P. Stephano Patroni Mexicanae Circumscriptionis Superiore. Civitatis Sahuayensis Domino Doctore Henrico Menez G. Mexicanae Confederationis rem civilem Domino Adulpho Ruiz C. regente. Michoacanae Provinciae Damaso Cardenas Gubernante. Sahuayensem Municipalitatem Jesu Villaseñor A. regente. Patre PHILIPPO VILLASENOR s. primo opus expensis sumptibusque suis incohante. Domino Beniamino Sanchez S. munifice locum praebente. SEMINARII HUIUS CONGREG. FF. SS. C. J. pro Africae Missionibus. DIVOQUE JOSEPH B.M.V. SPONSO dicandi. Die 20 Aprilis anni 1954. Excellentissimus Dominus Doctor Joseph Anaya Diez de Bonilla Episcopus Zamorensis -angularem lapidem posuit- atque ad perpetuam rei memoriam documentum hoc signavit».
A continuación se procede a la firma por parte de los presentes. Tras la lectura en español por P. Ziller, se coloca la piedra en su lugar mientras el disparo de cientos de petardos anuncia el feliz acontecimiento a toda la ciudad. En medio de nuevas aclamaciones, el obispo parte deseando todo lo mejor al seminario naciente. Bendito sea el Señor y vivan las gracias a que tanto nos ama.
Bolletino Della Congregazione dei Figli del S. Cuore nº 43, Pascua de 1955, pp. 762-763.
La generosidad del Pueblo de Sahuayo
Sahuayo. 1955. Un año después.
Comenzamos las excavaciones el primer miércoles de febrero de 1954 porque el nuevo seminario está dedicado a San José, y de su protección esperábamos todo. Nuestra esperanza no se vio defraudada. Un año más tarde, el primer jueves de febrero de 1955, entraba el primer grupo de aspirantes que esperaba en la capital, ocupando la primera ala del edificio, ya terminada, y el 11 de febrero, fiesta de Nuestra Señora, los nuevos apóstoles.
La obra terminada estaba valorada en 700 mil pesos (unos 60 mil dólares). Alrededor de 25 mil pesos fueron recaudados en la capital, otros 25 mil en otros países, y todo el resto (650 mil) fue aporte del pueblo de Sahuayo, que con tanto entusiasmo sigue nuestra obra.
Es verdaderamente admirable que este pueblo, lleno de fe, coopere en las obras de Dios. No fueron los ricos con sus grandes ofrendas, sino la clase media y pobre quienes tanto nos ayudaron. Los Padres que seguían la obra, ¡cuántos episodios conmovedores tendrían que contar! Cuántas veces, subiendo desde el centro de la ciudad, donde se alojaban, hasta el lugar del trabajo, eran parados por la gente: “Padre, aquí está mi granito… mi ofrenda para pagar a un trabajador”. “Padrecito”, grita una niña al llegar hasta ti, “mi madre te llama”, y una mujer que espera en la puerta te entrega una limosna, fruto de la hucha de su hijito, para darle la gracia de ser misionero algún día. “Padre, una ofrenda para el seminario, para que mi marido vuelva a Dios… … para que mi padre se ponga bien. … por la paz de mi familia”; y así las ofrendas se acumulan y la obra puede continuar.
Colaboradores y colaboradoras recorren periódicamente el país con cajitas, pidiendo ayuda; señoras (las que serían luego las ‘damas combonianas’) organizan rifas dominicales, entregando todo lo recaudado para el seminario, sin deducir sus propios gastos. Los ganaderos dan el fruto de su trabajo: vacas, terneros, burros, más de treinta, que se rifan o venden a beneficio del Seminario. Cuantas joyas preciosas, anillos, pendientes, relojes, fueron donados para la rifa. Los niños que hicieron el sacrificio de sus juguetes se contaban por centenares. Muchos fueron también los comerciantes que ofrecieron, y siguen ofreciendo, piezas de sus mercancías para enriquecer la rifa dominical. También se donaron miles de ladrillos y toda la madera para los andamios. Los agricultores ofrecieron el fruto de sus campos: varios quintales de trigo, maíz, judías y garbanzos, todo vendido en beneficio del Seminario.
La mayor contribución, sin embargo, vino de los trabajadores con mano de obra gratuita: los peones hicieron una hora extra de trabajo cada día mientras duró la construcción. En septiembre, 30 albañiles realizaron una jornada de trabajo gratuito. Todas las piedras para los cimientos se recogieron y trajeron sin ningún pago. Los conductores también fueron de gran ayuda, trayendo la grava desde más de 50 km. gratis, hasta mediados de noviembre; además, nos trajeron 2600 m2 de grava de Guadalajara (a 150 km.) gratis. Lo más conmovedor era ver a las mujeres y los niños que los domingos por la tarde preparaban ladrillos durante dos horas en el lugar del trabajo: un día superaron los 120.
Las autoridades también quisieron ayudar: el párroco permitió una jornada en la iglesia principal a beneficio del seminario, con la que se obtuvieron 8 mil pesos; el Presidente Municipal de la ciudad ofreció los ingresos de la lotería de la fiesta nacional del 14 de septiembre; el jefe de deportes ofreció lo recaudado en un partido de béisbol. Así, con la cooperación de todos, se pudo completar la primera parte del Seminario.
Hubo momentos de inquietud, cuando, por falta de dinero, hubo que reducir el número de trabajadores que oscilaba entre 10 y 40; pero San José estaba dispuesto a ayudar, de modo que el trabajo nunca se interrumpió.
Un elogio especial merece el P. Ziller, que se sacrificó por la obra de la Congregación con tanta dedicación, convirtiéndose en mendigo no sólo en Sahuayo, sino también en México y Estados Unidos. Paralelamente a los trabajos de construcción, proseguía la labor de reclutamiento de aspirantes. El P. Zanuso se mostró en ello verdaderamente admirable. Con su prudencia y sus buenas maneras, supo penetrar en las escuelas y suscitar el entusiasmo de los muchachos, haciendo una buena elección. Fruto de esta propaganda: un sacerdote ya había solicitado el ingreso, tres Hermanos postulantes, uno de los cuales ya está en el noviciado, y dos que esperan la finalización de los trámites para salir. A principios de febrero ingresaron los nuevos apóstoles, en total 75, divididos de la siguiente manera: en México, I y II de Secundaria, 35 nuevos y 5 antiguos; en Sahuayo, 40 nuevos y 9 antiguos en I de Secundaria y Preparatoria. Esta división se hizo por razones de la gran distancia que hay de Sahuayo a la Ciudad de México (más de 500 km.), y también para no cargar a Sahuayo con todos los gastos de mantenimiento, mientras que en México no hay dificultades.
Antes de terminar, un sincero agradecimiento al Rvdo. Superior General que, para el mobiliario del Seminario, nos ha permitido mantener las ofrendas de las Ss. Misas celebradas según su intención; a las Estaciones de La Paz, Todos Santos, El Triunfo, que dieron una generosa ofrenda para el mismo fin. Los hermanos de la capital también hicieron su contribución: El P. Piacentini pagó puertas y ventanas, el P. Becchio parte de los pupitres de la escuela, y el Hno. Norbiato, que lleva meses visitando las fábricas de la capital, nos consiguió, gratis o a precio muy reducido, material de electricidad y fontanería, camas y colchones, cristales, estufas, mesas, etc. A los hermanos que con tanta generosidad han querido mostrar su apego a la Congregación ayudando a su obra, un sincero agradecimiento. Invitamos entonces a todos a unirse a nosotros para dar gracias a San José y rezarle para que nos ayude a terminar pronto toda la construcción.
Bolletino Della Congregazione dei Figli del S. Cuore nº 45, Enero de 1955, pp. 1022-1023.