Gran fiesta en Sahuayo. 60 años de ordenación de los primeros combonianos formados en México

El pasado domingo 5 de julio Mons. Jaime Rodríguez Salazar y los padres Baltasar Zárate Quiroz y Aurelio Cervantes Fajardo, celebraron el 60 aniversario de su ordenación sacerdotal. La fiesta tuvo lugar en el seminario comboniano de Sahuayo, un lugar con un gran significado en la historia de nuestra provincia, donde se formaron gran parte de los combonianos mexicanos. De hecho, Mons. Jaime y los padres Baltasar y Aurelio forman parte del primer grupo de combonianos mexicanos que hicieron su formación en los seminarios de México. Con ellos estaban otros tres, ya fallecidos: el P. Agustín Pelayo, que falleció de accidente en Burundi en 1974; el P. Antonio Álvarez, que murió de covid en 2021 y el P. Héctor Villalba, fallecido en Guadalajara en 2025. Cuatro de ellos fueron ordenados en la Basílica de San Pedro por el Papa San Pablo VI, el 3 de julio de 1966.

De izquierda a derecha: P. Baltasar Zárate, Mons. Jaime Rodríguez y P. Aurelio Cervantes

La misa de acción de gracias tuvo lugar bajo una gran carpa instalada en el terreno del propio seminario. Fue presidida por Mons. Jaime y concelebrada por el P. Baltasar, el P. Aurelio, y un buen grupo de combonianos que se unieron a ellos en la acción de gracias por estos 60 años de sacerdocio. También estuvo presente la comunidad del Oasis de Guadalajara, comunidad que alberga a los misioneros ancianos y enfermos que necesitan ya de cuidados a causa de su edad y de la que forma parte el propio padre Aurelio.

Durante la homilía, Mons. Jaime presentó tres ejemplos de personas que nos pueden ayudar llevar una vida humilde y sencilla, siguiendo las palabras del Evangelio (Mt 11,25-30): Moisés, María y San Daniel Comboni. Agradeció de manera especial al pueblo de Sahuayo por todo el apoyo que durante tantos años ha prestado a la causa misionera y a los misioneros combonianos.

El pueblo de Sahuayo celebró con alegría los 60 años de sacerdocio de los tres misioneros combonianos

El P. Aurelio agradeció, con pocas palabras pero llenas de emoción, el apoyo y la presencia de todos, a quienes llamó “alentadores de la fe que nosotros llevamos a otras personas”. Por su parte, el P. Baltasar recordó de manera muy especial a tantas personas de Sahuayo que en el pasado y también en el presente, han acompañado y siguen acompañando el camino vocacional y misionero de todos los combonianos mexicanos; y les pidió que sigan rezando por las vocaciones misioneras.

Una vez terminada la misa, la fiesta se completó con una comida propiamente mexicana en la que nadie se quedó sin su taco y su refresco. ¡Viva Sahuayo!

Crisis racista en Sudáfrica: A la espera del 30 de junio

«El extranjero que resida entre ustedes será para ustedes como uno de los suyos, y lo amarán como a ustedes mismos, pues ustedes fueron extranjeros en la tierra de Egipto: Yo soy el Señor su Dios». A partir de esta cita del libro del Levítico (19,34), el P. José Aldo Sierra Moreno, misionero comboniano mexicano que trabaja en Sudáfrica, reflexiona sobre las razones profundas que subyacen a la actual ola de xenofobia que afecta a los extranjeros en Sudáfrica (Foto: SANDILE NDLOVU, www.sowetan.co.za).

Por: P. José Aldo Sierra Moreno, mccj
Desde Pietermaritzburg (Sudáfrica)

En Sudáfrica se está viviendo una crisis de odio contra los extranjeros. En especial, el movimiento civil March and March, Till We Win (‘Marcha y marcha hasta que ganemos’) se ha mostrado muy activo a la hora de exigir que todos los extranjeros indocumentados abandonen el país antes de este 30 de junio. La protesta ha generado tensiones y muchos extranjeros, sobre todo procedentes de otros países africanos, que huyeron de la pobreza e intentaron empezar una nueva vida aquí, están siendo acosados y obligados a abandonar Sudáfrica. Una de las provincias que se ha convertido en un campo de batalla es KwaZulu-Natal. Allí se han producido algunos enfrentamientos en los que tanto sudafricanos como extranjeros se han atacado provocando un número significativo de heridos y fallecidos.

Los orígenes

March and March no es el primer movimiento de este tipo en el país. Antes ya hubo otros que defendían prácticamente la misma idea de que «los extranjeros ilegales son la causa de la pobreza y del colapso de los servicios públicos en Sudáfrica». Movimientos como Operación Dudula (‘expulsar’, en lengua zulú) o iniciativas gubernamentales como Shanela (‘barrer’, en zulú) se han utilizado para atacar a los extranjeros pobres, a los que se ha convertido en víctimas y chivos expiatorios de la situación general de colapso social y económico del país.

El sistema del apartheid, que dominó y gobernó Sudáfrica entre 1948 y 1994, tenía como estrategia aislar a los sudafricanos negros de la realidad de otros países africanos, en especial en lo que se refería a los movimientos de liberación y a los logros de la independencia. El aislamiento tuvo tanto éxito que, incluso ahora, más de 30 años después del fin del sistema de segregación, los sudafricanos negros saben muy poco sobre la realidad y la cultura de otros países africanos. Esto ha llevado a que todo lo que proviene del resto de África se considere extraño o sospechoso, sentando así las bases de la xenofobia o, mejor dicho, de la afrofobia. Esta se alimenta por las ideas de un pequeño grupo de extremistas con intereses políticos que se aprovechan de una población que se siente agotada en el país, en su mayoría sin empleo y en una situación de graves dificultades económicas.

Fecha límite

El 30 de junio es la fecha límite fijada por los líderes de March and March para que las personas indocumentadas abandonen de manera definitiva el país. El movimiento, liderado por figuras radicales pero muy populares, como Jacinta Ngobese, ha generado una especie de promesa y expectativa de que, una vez que el país se deshaga de los extranjeros indocumentados, llegarán el éxito y el desarrollo. La realidad es que los problemas de Sudáfrica son mucho más complejos que el mero desafío que plantean las personas migrantes que se encuentran en situación irregular en el país.

Desde la toma del poder del Congreso Nacional Africano (CNA) en 1994 por parte de los que lucharon por la libertad, con Mandela al frente del cambio, la promesa de una nación próspera y multirracial no ha sido más que un sueño. La realidad es que, a lo largo de estos más de 30 años, esa misma promesa se ha desvanecido en un mar de confusión administrativa, mala gestión económica, corrupción y una práctica de control criminal en la gestión del Estado que ha situado a Sudáfrica en una posición muy delicada en el contexto económico internacional, con la huida de numerosas empresas e inversiones, lo que agrava la crisis interna del desempleo (con una tasa del 32% es una de las más altas del mundo).

Como menciona el periodista Allister Sparks en sus memorias, toda esta situación ha creado un sistema tan desigual –con una gran población pobre y una pequeña clase rica privilegiada– que el país puede compararse con «un autobús de dos pisos ocupado por dos clases sin escalera que las separe».

La escalada de la protesta March and March

Aunque la protesta plantea reivindicaciones legítimas, como la falta de medidas por parte del Gobierno para hacer frente a la inmigración ilegal y la crítica a la corrupción de los funcionarios fronterizos, March and March, al igual que otras iniciativas similares anteriores, ha sido manipulada políticamente y utilizada para exacerbar, mediante el discurso del odio, la actitud negativa hacia los extranjeros –en especial los procedentes de otros países africanos–, hasta el punto de que ese odio que se ha difundido, por no hablar de la actitud violenta y justiciera, se ha vuelto insoportable e irracional en algunos rincones del país. La situación ha llegado a tal nivel que ni siquiera las personas en situación regular en el país han sido víctimas de esta hostilidad: «Tú, como extranjero, debes irte, ya que quitas oportunidades a los sudafricanos».

En este contexto, muchos extranjeros ya no se sienten seguros. Además, consideran que Sudáfrica es un país poco acogedor, que ha perdido por completo la sensibilidad y la humanidad hacia las personas tan solo porque proceden de otro país y hablan otro idioma. Es desgarrador ver, por ejemplo, a personas de Malaui obligadas a abandonar el país, hacinadas en campamentos mientras esperan, en el frío de estos meses, la posibilidad de regresar a su país de origen, donde, por cierto, no les queda nada para empezar de nuevo. Entre estos grupos se encuentran bebés y mujeres embarazadas que sufren las condiciones de vida en un campo de refugiados.

Asentamiento informal de Jika Joe, al lado de nuestra casa en Pietermaritzburg,
donde algunos extranjeros han sido atacados e incluso asesinados recientemente.

El chivo expiatorio

Los extranjeros se marcharán, sí, pero un análisis serio demostrará que el problema de la desigualdad y la pobreza seguirá existiendo.

Los extranjeros se han convertido ahora en un chivo expiatorio –situación que ha denunciado también la Conferencia Episcopal Católica del Sur de África– que paga por la realidad creada por años de robo y corrupción en la administración pública. Muchos municipios de Sudáfrica seguirán sin funcionar, el desempleo seguirá siendo elevado, las inversiones serán escasas y la situación social y económica general del país, según los analistas, no mejorará, al menos en un futuro próximo.

A medida que se acercaba el 30 de junio se ha incrementado la tensión. El Gobierno teme otra ola de violencia e incluso saqueos en las principales ciudades del país. Ya se ha reforzado la presencia policial, con el apoyo del Ejército, para vigilar la situación.

En el escolasticado donde vivimos, todos somos extranjeros. Además, estamos rodeados de barrios pobres donde ya se han registrado estos días actos de violencia contra ciudadanos extranjeros. Uno de nuestros estudiantes, procedente de Sudán del Sur, fue acosado y agredido hace poco y, aunque todo apunta a un simple robo, muchos aprovechan las protestas y la confusión de estos días como excusa para cometer delitos.

Que el Señor bendiga y proteja a todos los extranjeros vulnerables y haga que los habitantes locales y los dirigentes de este gran país –en el que también hay muchas personas de buena voluntad y con un enfoque totalmente diferente respecto a este asunto— tengan un corazón lleno de compasión y paciencia.

comboni.org

Mons. Tesfaye Tadesse, nuevo arzobispo de Addis Abeba

El misionero comboniano, Mons. Tesfaye Tadesse, ha sido nombrado en el día de hoy, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, como nuevo arzobispo metropolitano de Addis Abeba, en Etiopía. Mons. Tadesse era hasta hoy obispo auxiliar de esta archieparquía etíope.

El papa León XIV nombró esta mañana a Mons. Tesfaye Tadesse, misionero comboniano, arzobispo titular de la archieparquía de Addis Abeba, Etiopía.

Mons Tadesse fue elegido Superior General de los Combonianos en el Capítulo de 2015 y reelegido para un nuevo mandato de seis años en el Capítulo de 2022. De 2017 a 2022 fue Vicepresidente y Presidente de SEDOS y de 2018 a 2021 miembro del Consejo Ejecutivo de la USG (Uniones de Superiores Generales); participó en la primera y segunda sesiones del Sínodo sobre la Sinodalidad (octubre de 2023 y 2024) como delegado electo de la USG.

El 6 de noviembre de 2024 el papa Francisco lo nombró obispo auxiliar de la Archieparquía de Addis Abeba, Etiopía, asignándole la sede titular de Cleopátide. Este nombramiento hizo que los combonianos tuviesen que elegir un nuevo superior general. El 24 de junio de 2025, el papa León XIV lo nombró miembro del dicasterio vaticano que se encarga de todo lo relacionado con los institutos religiosos y las sociedades de vida apostólica.

En el día de hoy, el Santo Padre aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Arcieparquía de Addis Abeba (Etiopía) presentada por Su Eminencia el Cardenal Berhaneyesus Demerew Souraphiel, C.M. y nombró Arzobispo Metropolitano a Mons. Tesfaye Tadesse Gebresilasie.

www.press.vatican.va

El padre Diego Dalle Carbonare recibe el Premio Cuore Amico 2026

La Asociación Misionera Cuore Amico Fraternità ETS de Italia ha concedido al padre Diego Dalle Carbonare, Superior Provincial de los Misioneros Combonianos en Egipto-Sudán, el Premio Cuore Amico 2026 (el llamado «Nobel de los Misioneros») en la categoría de Religiosos.

En la comunicación oficial, con fecha del 5 de junio de 2026, la Asociación destaca que el reconocimiento se ha otorgado por su compromiso misionero en Sudán, un contexto marcado por la guerra, el sufrimiento y graves emergencias humanitarias. En particular, se valora la labor de coordinación y apoyo a las comunidades misioneras combonianas que siguen estando presentes junto a la población, a través de actividades pastorales, educativas y caritativas en favor de las personas desplazadas y más vulnerables.

Instituido hace 36 años por don Mario Pasini, sacerdote y periodista de Brescia, el Premio Cuore Amico está considerado uno de los más importantes galardones misioneros italianos y se concede anualmente a sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se distinguen en el servicio a los más pobres.

El premio incluye una dotación de 50 000 euros que se destinará a un proyecto de relevancia social de la Provincia comboniana en Sudán. La ceremonia de entrega tendrá lugar el 17 de octubre de 2026 en la iglesia de San Cristo, en Brescia.

Este reconocimiento representa una muestra de agradecimiento por el compromiso de los misioneros combonianos que, a pesar de las dificultades y la inestabilidad del Sudán, siguen dando testimonio de la cercanía de la Iglesia a las poblaciones más afectadas por la crisis. Este premio es motivo de alegría para toda la familia comboniana y anima a continuar con renovada esperanza el servicio de cercanía, solidaridad y anuncio del Evangelio junto a las poblaciones más castigadas por la guerra y sus consecuencias.

comboni.org

Una mexicana, Prefecta del Dicasterio para la Comunicación

El Papa León XIV ha nombrado a la mexicana María Montserrat Alvarado, actual presidenta y directora de operaciones de EWTN News, prefecta del Dicasterio para la Comunicación a partir del primero noviembre de 2026. Sucederá en el cargo a Paolo Ruffini, continuando el camino de reforma y renovación iniciado por el Papa Francisco (Fotos: Vatican News).

Vatican News

Nacida en Ciudad de México, María Montserrat Alvarado obtuvo títulos académicos de la Universidad Internacional de Florida y la Universidad George Washington. De 2009 a 2023, ocupó puestos de liderazgo en el Becket Fund for Religious Liberty, participando en iniciativas dedicadas a la defensa de la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana. Desde 2023, ha desempeñado el cargo de presidenta y directora de operaciones de EWTN News, la división de noticias de la Eternal Word Television Network, supervisando plataformas mediáticas internacionales que producen contenidos en siete idiomas a través de televisión, radio, prensa escrita, medios digitales y redes sociales.

Con el nombramiento de Alvarado, el Papa León XIV continúa el camino de reforma y renovación de la Curia Romana iniciado por el Papa Francisco, que ha visto cómo se ha confiado a fieles laicos, hombres y mujeres, puestos de liderazgo y responsabilidad al servicio de la Iglesia universal. Alvarado es la primera mujer no religiosa en ser nombrada prefecta de un dicasterio de la Santa Sede.

Creado por el Papa Francisco el 27 de junio de 2015 como parte de la reforma de la Curia Romana, el Dicasterio para la Comunicación supervisa los sistemas de comunicación de la Santa Sede, entre los que se incluyen Vatican News, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano, Vatican Media (servicios de foto, audio y vídeo), la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la editorial vaticana, la Imprenta Vaticana y la Filmoteca Vaticana. Además de las funciones operativas y tecnológicas que le han sido asignadas, el Dicasterio también profundiza y desarrolla los aspectos propiamente teológicos y pastorales de la actividad de la Iglesia en el ámbito de la comunicación. Alvarado sucederá a Paolo Ruffini, a quien el Papa Francisco nombró en 2018 como el primer prefecto laico de un dicasterio de la Curia Romana, y que cumplirá 70 años el próximo mes de octubre.

Foto: Vatican News

En una declaración publicada tras el anuncio, Alvarado afirmó: “Aunque este nombramiento ha sido inesperado, lo recibo con un sincero deseo de servir al Santo Padre, el Papa, en el inicio de su pontificado. Y estoy agradecida a Paolo Ruffini por su liderazgo a lo largo de los últimos años y espero continuar, con amistad y esperanza, la importante labor de fortalecer el Dicasterio para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en Roma y en todas partes para comunicar a Cristo al mundo”.

Ruffini envió una carta a los empleados del Dicasterio para la Comunicación y declaró: “El Dicasterio lleva grabado en su propio ADN el deber de mantenerse constantemente en sintonía con el mundo de la comunicación, en rápida evolución. Desde el momento en que nacimos como institución, nuestra estrella guía ha sido y sigue siendo esta: no detenernos nunca, pasar el testigo sin dejar de correr, estar presentes aquí y ahora, en este mismo instante, como piedra de toque de una comunicación que es instrumento de una comunión que crece con el tiempo. He entrado en la recta final de la carrera, antes del momento en que —en el largo viaje que es nuestra vida laboral—, al haber alcanzado los 70 años, la edad fijada para la jubilación, pasaré el testigo a Montserrat Alvarado como próxima prefecta. Nos conocemos bien. Y en los próximos meses trabajaremos en estrecha colaboración, en el espíritu de comunión que nos une en la Iglesia”.

“Agradezco a la gran familia del Dicasterio —añadió— el camino que hemos recorrido juntos durante estos ocho años. Iniciamos ahora el proceso, que se desarrollará en los próximos meses, para una transición fluida, con el fin de ayudar al Dicasterio a seguir creciendo al servicio del Santo Padre y en su misión de servir con espíritu de unidad y apertura”.

Michael P. Warsaw, presidente del consejo de administración y director ejecutivo de EWTN, afirmó que Alvarado se había ganado “la confianza y el respeto de todos los que tuvieron el privilegio de trabajar a su lado” durante sus años en la cadena. Añadió: «Le ofrecemos nuestras oraciones, nuestro ánimo y todo el apoyo de la familia EWTN ahora que emprende esta importante misión al servicio del Papa León XIV y de su pontificado».

159 años de la fundación de los Combonianos

San Daniel Comboni, nacido en Limone sul Garda (Brescia) el 15 de marzo de 1831, se inicia en el ideal misionero en el Instituto de Don Nicola Mazza en Verona, donde en 1849 consagra su vida a la evangelización de África.

Ordenado sacerdote en 1854, tres años más tarde parte hacia África. Confiando en que los propios africanos se convertirían en protagonistas de su evangelización, pone en marcha un proyecto (Plan de 1864) cuyo objetivo es «salvar África con África».

Fiel a su lema «O Nigrizia o muerte», a pesar de las dificultades, prosigue con su proyecto, fundando el 1 de junio de 1867 el Instituto para las Misiones de la Nigrizia (hoy los Misioneros Combonianos) y el 1 de enero de 1872 el de las Pías Madres de la Nigrizia (Hermanas Misioneras Combonianas).

Voz profética, anuncia a la Iglesia, especialmente en Europa, que ha llegado la hora de la salvación de los pueblos de África. No duda por ello en presentarse, él, un simple sacerdote, ante el Concilio Vaticano I para pedir a los obispos que cada Iglesia local se implique en la conversión de África (Postulatum 1870).

En 1877 es consagrado obispo de África Central. Dedicó todas sus energías a los africanos y luchó por la abolición de la esclavitud. Murió en Jartum (Sudán), abatido por las fatigas y las cruces, en la tarde del 10 de octubre de 1881.

En San Pedro, en Roma, Juan Pablo II lo proclamó beato el 17 de marzo de 1996 y santo el 5 de octubre de 2003. Fruto del carisma comboniano nacieron el Instituto Secular de las Misioneras Combonianas (1969) y, en 1991, los Misioneros Laicos Combonianos.