Inicia la Segunda Etapa del Diálogo Nacional por la Paz

Esta fase incluye el diálogo con todas las candidaturas a puestos de elección popular

Ciudad de México, a 7 de febrero de 2024. Preocupados por una política de seguridad que en 18 años no ha dado resultados, e indignados ante la indolencia gubernalmental por el incremento del control territorial por parte de la delincuencia, iniciamos la Segunda Etapa del Diálogo Nacional por la Paz. Convocamos a diversos actores para emprender acciones que impulsen el diálogo, la articulación y la incidencia.
Esta fase comprende tres acciones principales:
1) A nivel local, instamos a las iglesias, escuelas y vecinos a realizar Conversatorios para la Acción por la Paz, donde se dialogará sobre las preocupaciones actuales, definiendo acciones para aliviar el sufrimiento, sensibilizar a la población y generar cambios en los contextos inmediatos.
2) A nivel estatal, convocamos a universidades, sociedad civil, empresarios, gobiernos locales y diversos colectivos a participar en los Foros Hacia una Agenda Local de Paz. El objetivo es construir propuestas para la articulación, formación e incidencia, promoviendo condiciones sociales para la paz desde la corresponsabilidad.
3) A nivel nacional, llamamos a especialistas en seguridad, justicia, tejido social, derechos humanos, cárceles, adolescencia y gobernanza a elaborar Estrategias de Políticas Públicas para la Paz, destinadas a ser entregadas a todas las candidaturas a cargos de elección popular a través de la Red Nacional de Paz.
Instamos a quienes contendrán por un cargo de elección popular a expresar su compromiso para ser constructores de un México en paz. La tragedia de la violencia en nuestro país nos impulsa a construir puentes, comprender desde diversas perspectivas, aprovechar buenas prácticas territoriales y crear condiciones para tener unas elecciones en un ambiente de paz y con pleno respeto a los derechos humanos.

Información adicional:
La fase inaugural del Diálogo Nacional por la Paz comenzó en septiembre de 2023, impulsada por la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, la Conferencia del Episcopado Mexicano, y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Religiosas de México, en colaboración con la Dimensión Episcopal para los Laicos.

Para obtener detalles adicionales, visite: https://dialogonacionalporlapaz.org.mx/

I Asamblea internacional ECOPAX

Del 19 al 21 de enero de este año 2024 se encontraron 46 laicos de diversos lugares de México, Ecuador y Estados Unidos, comprometidos en la Misión Social de Paz inspirados en los principios misioneros de San Daniel Comboni.

El encuentro se realizó en la ciudad de Sahuayo Michoacán teniendo como sedes el Centro Cultural de Paz que anima ECOPAX-Sahuayo y el Seminario Misionero Comboniano del mismo lugar.

Este encuentro, organizado y animado por ECOPAX-Sahuayo tuvo como finalidad compartir experiencias, iniciativas y procesos de paz en los diferentes contextos en los que desarrollan esta misión social los animadores y animadoras de ECOPAX para fortalecerse y animarse mutuamente en esta tarea misionera en ámbito social que se siente cada vez más necesaria y urgente en todos los ámbitos de convivencia humana.

El encuentro terminó con la definición de compromisos y metas comunes para este año 2024 a nivel local e internacional. Se concluyó con la misa de acción de gracias en el seminario comboniano y una comida que ofrecieron las personas beneficiarias del Centro Cultural de Paz de Sahuayo y sus familias, como agradecimiento por los beneficios que reciben de ECOPAX.

Primer encuentro ECOPAX Internacional

Del 19 al 21 de enero de este año 2024 se encontrarán laicos de los Equipos Combonianos de Paz (ECOPAX) de diversos lugares de México, Ecuador y Estados Unidos, comprometidos en la Misión Social de Paz inspirados en los principios misioneros de San Daniel Comboni.

El encuentro se realizará en la ciudad de Sahuayo Michoacán teniendo como sedes el Centro Cultural de Paz que anima ECOPAX-Sahuayo y el Seminario Misionero Comboniano del mismo lugar.

Este encuentro, organizado y animado por ECOPAX-Sahuayo tiene como finalidad compartir experiencias, iniciativas y procesos de paz en los diferentes contextos en los que desarrollan esta misión social los animadores y animadoras de ECOPAX para fortalecerse y animarse mutuamente en esta tarea misionera en ámbito social que se siente cada vez más necesaria y urgente en todos los ámbitos de convivencia humana.

Para despertar la conciencia de ser misioneros de paz en la sociedad

Desde siempre el ser humano ha convivido con «escuelas de violencia». En todas las culturas y en todos las épocas la humanidad se ha preparado para atacar al otro que se ve como rival, como peligro o como amenaza; de hecho, los ejércitos, los centros de adiestramiento… son escuelas donde las personas aprenden distintas técnicas para defenderse, atacar matar a sus semejantes.

Por: Hno. Joel Cruz, mccj

Y ¿qué decir del ambiente que nos rodea? Los medios de comunicación resaltan los hechos de violencia y de muerte, las relaciones interpersonales, familiares, institucionales, laborales… marcadas por la violencia en diverso grado… las mismas sociedades en las que crecemos son escuelas de violencia.
Esto hace que nos acostumbremos y la aceptemos como normal. ¿Qué podemos decir, cuando nuestras sociedades hechas de bautizados, son las más violentas? ¿Qué podemos decir cuando vemos a diario que cristianos agreden y matan a otros cristianos? Es una evidente contradicción con la fe que profesamos.

Desde la experiencia de nuestra convivencia cotidiana, podríamos decir que nuestras comunidades cristianas (parroquias, grupos, movimientos apostólicos, seminarios, escuelas católicas…) deberían ser los lugares donde las personas se encuentran con Dios, y por lo mismo, ser espacios donde se desaprende la violencia. Espacios donde la creatividad del cristiano desarrolla una verdadera cultura de paz, pero la realidad nos dice que no siempre es así.

Creer en la palabra de Dios, implica para todo cristiano, hacerse promotor de una alternativa a la violencia. Todo cristiano debería buscar la manera de que cada ser humano transforme sus armas en instrumentos y fuerza de trabajo para el bienestar de todos. Si eso no lo hacemos nosotros que nos decimos seguidores del «Príncipe de la paz», ¿quién debería hacerlo?

De alguna manera los cristianos somos la presencia de Jesús en esta tierra, en nuestras sociedades. Cada uno de nosotros cree que Jesús es la luz del mundo (Jn 8,12). Ciertamente esta luz puede estar prendida e iluminar en la medida en que nosotros, que somos su cuerpo, la tenemos encendida.

Esto significa que nos corresponde proponer y practicar el Evangelio de la paz, con la conciencia de que se trata de un compromiso exigente que requiere pasión, estudio, dedicación y disponibilidad para dedicar tiempo a esta misión que Jesús nos encomendó realizar en donde vivimos y convivimos.

Para comenzar a sensibilizar y despertar la conciencia de esta misión en los cristianos, te comparto una guía para realizar un taller, retiro o convivencia, ya sea con tu grupo, con los agentes de pastoral de tu parroquia o movimiento religioso, también lo puedes hacer para toda la gente que participa en las misas y actividades de tu parroquia.

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Abogar por la conversión ecológica de cara a la COP28

En la exhortación Laudate Deum , el Papa Francisco pide acciones ambiciosas en la COP28. La COP28 es la 28ª “Conferencia de las Partes” del organismo de las Naciones Unidas para luchar contra el cambio climático. Es un momento importante en la lucha contra la crisis climática. La Plataforma Iniciativa Laudato Si’, el Movimiento Laudato Si’ y Caritas Internationalis han publicado una reflexión de cara a la COP28. Publicamos a continuación su traducción en español.

La exhortación Laudate Deum del Papa Francisco, publicada pocas semanas antes de la COP28, llama a los gobiernos y otras partes interesadas a dar un paso adelante y abordar responsablemente la emergencia climática para mitigar y, en última instancia, revertir esta crisis global que afecta a nuestro hogar común, la creación de Dios y a nuestras hermanas y hermanos más pobres.

1. Balance Global (GST) – Evaluación de los compromisos del Acuerdo de París
2. Mitigación de las emisiones que modifican el clima
3. Financiar la transición ecológica
4. Indemnización por pérdidas y daños
5. Adaptación al cambio climático
6. La contribución de la sociedad civil

Propuestas de acción para los gobiernos nacionales

La exhortación Laudate Deum es una invitación concreta a promover el multilateralismo como forma de gobierno capaz de establecer e implementar reglas globales y efectivas para la “salvaguardia global” del planeta. Es un espacio democrático e inclusivo donde las voces de la sociedad civil pueden ser escuchadas, donde todos los países tienen un papel que desempeñar, donde la brújula es el bien común y no una “autoridad mundial concentrada en una sola persona o en una élite con excesivas poder” (LD 35).

Antes de la COP28, cada estado parte del Acuerdo de París está ultimando su posición negociadora. Por lo tanto, es muy importante impulsar dentro de cada país o región para llegar a Dubai con compromisos claros para implementar el Acuerdo de París:

1. Balance mundial (GST)

« Si hay un interés sincero en hacer que la COP28 sea histórica, honrándonos y ennobleciéndonos como seres humanos, entonces sólo podemos esperar formas vinculantes de transición energética que tengan tres características: que sean eficientes, que sean vinculantes y fácilmente monitoreables. » (DL 59).

La COP de este año pretende marcar un hito en la implementación del Acuerdo de París, ya que establecerá por primera vez desde 2015 el “Balance Global”, el mecanismo de evaluación previsto por el Acuerdo de París.

Los resultados del GST y las decisiones relacionadas de la COP28 deben proponer vías claras, viables y específicas para lograr los objetivos de París, con políticas y planes concretos que adopten un enfoque basado en evidencia y los derechos humanos, incluidos los derechos de los pueblos indígenas, teniendo en cuenta las condiciones sociales. Justicia y equidad intergeneracional.

Lograr el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5°C (en comparación con la época preindustrial) requiere una acción inmediata y sin precedentes para reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente en el corto plazo, a través del compromiso de eliminar gradualmente todos los combustibles fósiles. . El llamamiento contenido en Laudato si’ es una alarma que nos recuerda que el umbral de 1,5 °C no es una simple cifra, sino un imperativo moral (LD 56). Todos los países que se han adherido a la CMNUCC (Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) deberían aumentar (o comprometerse a aumentar) sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) antes de la COP28 para cerrar la brecha de reducción de emisiones, así como para cubrir los déficits de implementación. de los compromisos asumidos, incrementando la implementación de políticas para lograr la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.

Todas las partes de la CMNUCC deberían acordar una eliminación global rápida, justa y equitativa de todos los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) en todos los sectores , en línea con el límite de temperatura de 1,5°C para 2050 en adelante. Además, deben acordar compromisos vinculantes para garantizar que cada país haga su parte, empezando por los que más han contaminado históricamente y los ricos que más contaminan actualmente. También debemos detener el desarrollo de nuevos oleoductos, minas e infraestructuras que perpetúan nuestra dependencia de combustibles fósiles contaminantes, peligrosos y costosos.

“Debemos superar la lógica de parecer sensibles al problema y al mismo tiempo no tener el coraje de realizar cambios sustanciales” (LD 56). Los Estados deberían acordar un marco de transición justo con un objetivo global establecido para la energía renovable: triplicar la capacidad global de energías renovables a 11.000 GW para 2030, implementando al menos 1.500 GW por año para 2030.

Todos los gobiernos también deberían adoptar un Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles como herramienta clave para complementar y fortalecer el Acuerdo de París, cuyo texto omite cualquier referencia a los combustibles fósiles, a pesar de que son el principal impulsor del cambio climático. La adopción de un tratado sobre combustibles fósiles superará esta brecha en el Acuerdo de París, lo que conducirá a compromisos más concretos en las NDC.

2. Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero

Las falsas soluciones –como la captura y almacenamiento de carbono (CAC) y otras tecnologías de “reducción” de emisiones– sirven como función principal para distraer la atención de la necesidad de eliminar gradualmente los combustibles fósiles . “Asumir que cada problema futuro puede resolverse con nuevas intervenciones técnicas es un pragmatismo fatal, destinado a provocar un efecto de bola de nieve” (LD 57). La CCS tiene una historia de décadas de promesas excesivas y resultados insuficientes y, a pesar de haber existido durante décadas, las plantas de CCS actualmente capturan menos del 0,1% de las emisiones globales. La CAC y otras tecnologías no deben distraernos del objetivo central de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante una transición justa que abandone los combustibles fósiles.

3. Financiar la transición ecológica

” La necesaria transición hacia energías limpias, como la eólica y la solar, abandonando los combustibles fósiles, no avanza con suficiente rapidez ” (LD 55). Las economías emergentes y en desarrollo serán responsables de la mayor parte del crecimiento de las emisiones en las próximas décadas, y se necesita un aumento sin precedentes en el gasto en energía limpia para poner a los países en el camino hacia las emisiones netas cero.

  • Hasta ahora, los países desarrollados no han logrado alcanzar el objetivo de 100 mil millones de dólares en financiamiento climático , que debería proporcionarse anualmente entre 2020 y 2025. Los países desarrollados deben garantizar que este objetivo pueda lograrse compensando las brechas en la entrega en los primeros años.
  • También debemos adaptar todos los flujos financieros a los objetivos del Acuerdo de París: todos los países de la CMNUCC deberían eliminar gradualmente los subsidios directos e indirectos a los combustibles fósiles.
  • Reforma de la arquitectura financiera internacional: las principales instituciones financieras internacionales deberían adoptar rápidamente políticas de desinversión en combustibles fósiles, mayores garantías para los derechos humanos, estructuras de gestión más democráticas que incluyan mecanismos de participación y seguimiento por parte de los países en desarrollo, de los pueblos indígenas, de la sociedad civil y de las comunidades locales. comunidades, desarrollar objetivos de financiación para el clima y la biodiversidad, y actuar urgentemente para el alivio de la deuda.
  • La transición energética corre el riesgo de volver a ser injusta si se limita a sustituir los combustibles fósiles por energías renovables sin cambiar estilos de vida insostenibles y métodos destructivos de producción y consumo. Una transición justa requiere apoyo financiero y tecnológico para los países menos desarrollados, garantizando equidad y justicia en el proceso.
  • La financiación de la energía limpia no debería adoptar la forma de deuda y préstamos del sector privado, lo que empujaría aún más a los países emergentes y desarrollados a “trampas de deuda”. Los países más ricos tienen una “deuda ecológica” (LS 51) que deben pagar mediante financiación pública.
  • El Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado (NCQG) sobre financiación climática, es decir, la suma de la financiación anual para combatir el cambio climático que se definirá en la COP 28, debe basarse en las necesidades de los territorios y ser suficiente para cubrir toda la escala de costes necesarios. para que los países desempeñen plenamente su papel en la consecución del Acuerdo de París.
  • La declaración del Papa Francisco en Laudate Deum destaca la importancia de garantizar que las medidas adoptadas en la COP28 no sean meras aspiraciones, sino vinculantes y ejecutables. Estas medidas deben cumplir tres criterios clave: deben ser efectivas, obligatorias y fácilmente monitoreadas .

4. Pérdidas y Daños

Tras la decisión histórica de establecer nuevos acuerdos de financiación, incluido un fondo, para responder a las pérdidas y daños sufridos debido al cambio climático, con el Comité de Transición desarrollando recomendaciones para su consideración y adopción en la COP28, los Estados deben proceder en los siguientes puntos y estar preparados para encontrar un acuerdo en Dubai:

  • La financiación para abordar las pérdidas y los daños asociados con los impactos negativos del cambio climático debe ser financiación pública nueva, adicional y predecible que priorice claramente las subvenciones; Hacemos hincapié en que el fondo de pérdidas y daños debe centrarse en abordar las pérdidas y daños de conformidad con las decisiones de la COP27.
  • El Fondo de Pérdidas y Daños debe ser fundamental para los acuerdos de financiación existentes, a fin de catalizar la mayor parte de la financiación y coordinar los acuerdos de financiación existentes para garantizar la complementariedad y la coherencia y abordar las brechas de financiación.
  • El fondo para pérdidas y daños debe ser de fácil acceso , para garantizar que las comunidades necesitadas en todo el Sur Global reciban los fondos que necesitan para recuperarse y estén a cargo de su propio futuro; debe ser integral para respaldar respuestas a pérdidas y daños, tanto económicos como no económicos, tanto por fenómenos climáticos extremos como de evolución lenta.
  • Debe ser correctivo , ya que proporciona subvenciones y no préstamos basados ​​en el principio de “quien contamina paga”.
  • Debe ser representativo y basarse en los derechos humanos y el principio de subsidiariedad, y estar regido por una autoridad equitativa que actúe por el bien común; eficiente y eficaz, ya que actúa como fondo de referencia global para abordar pérdidas y daños junto con otros acuerdos de financiación.

5. Adaptación al cambio climático

Los esfuerzos de adaptación no van a la par de los crecientes impactos climáticos. El informe AR6 del IPCC indica que la planificación de la adaptación se está ampliando, pero la implementación es inadecuada. Existe una necesidad urgente de elevar el debate político sobre la adaptación dentro de la CMNUCC:

  • Los Estados deberían adoptar una agenda permanente sobre el Objetivo Global de Adaptación (GGA), es decir, el acuerdo internacional sobre el monto de financiamiento para la adaptación al cambio climático.
  • Se necesitan avances sustanciales en la definición del marco y las directrices del GGA para su puesta en funcionamiento en la COP28. Se debe establecer un objetivo de adaptación global creíble, sólido y viable para mejorar la capacidad de adaptación, fortalecer la resiliencia y reducir la vulnerabilidad al cambio climático.
  • El objetivo de adaptación global debe diseñarse para apoyar:

= coordinación, procesos y acciones de adaptación a nivel regional y nacional;

= objetivos, planes y acciones a nivel subnacional y local;

= acción para los ecosistemas y las comunidades locales;

= enfoques inclusivos, particularmente con la inclusión de la sabiduría, los valores y los conocimientos de los pueblos indígenas.

  • Los Estados deberían aumentar sus compromisos y presentar una hoja de ruta definitiva para duplicar colectivamente la financiación de la adaptación para 2025, en comparación con los niveles de 2019, con el objetivo de lograr un equilibrio entre la financiación para la mitigación y la adaptación.
  • La presidencia de los Emiratos Árabes Unidos en la COP28 pidió una Declaración sobre Sistemas Alimentarios en la COP28. Los gobiernos deben comprometerse a reducir las emisiones agrícolas y transformar la agricultura para el planeta y las personas. En la COP28, al fortalecer los sistemas alimentarios locales y amplificar las voces de los agricultores, el compromiso podría catalizar la financiación y así lograr avances significativos en los sistemas alimentarios, promoviendo un futuro sostenible que sea significativo y duradero.

6. La contribución de la sociedad civil

Es indispensable un compromiso significativo de la sociedad civil, en particular de los activistas jóvenes, para una acción climática eficaz y basada en los derechos. Su participación activa garantiza perspectivas diversas, soluciones innovadoras y responsabilidad, mejorando la calidad general y el impacto de las iniciativas climáticas. ” Las demandas que surgen desde abajo en todo el mundo, donde personas comprometidas de los más diversos países se ayudan y acompañan, pueden lograr presionar a los factores de poder” (LD 38 ). Hacemos un llamado a la participación abierta y transparente de la sociedad civil, libre de temor a repercusiones.

Por el bien de nuestra casa común, por favor lleven las solicitudes concretas anteriores a la atención urgente de su gobierno nacional y de los organismos internacionales. Al mismo tiempo, como personas de fe conscientes de que la Creación es un regalo sagrado de Dios, estamos llamados a transformar los valores de nuestras comunidades y sociedades. En definitiva, “no hay cambios duraderos sin cambios culturales” (LD 70).

LAUDATE DEUM: Incidencia Política hacia la COP 28

El Movimiento Laudato si’, la plataforma de acción Laudato si’ y Caritas Internacionalis han publicado conjuntamente un documento en relación a la COP 28 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático) resuminedo las propuestas y peticiones que el Papa hace a través de su exhortación apostólica Laudate Deum.

La exhortación Laudato Deum (LD) del Papa Francisco, publicada pocas semanas antes de la COP 28, pide a los gobiernos y otras partes interesadas a dar un paso adelante y aborden responsablemente la emergencia climática para mitigar y eventualmente revertir esta crisis verdaderamente global que aflige a la amada creación de Dios y a nuestros hermanos y hermanas más pobres.

  1. Inventario Global («Global Stocktake» en inglés, GST)
  2. Mitigación
  3. Financiación Climática
  4. Pérdidas y Daños
  5. Adaptación
  6. Sociedad Civil

ACCIÓN: Propuestas de incidencia política ante los gobiernos

Laudate Deum es un llamamiento concreto para garantizar realmente el multilateralismo como una gobernanza capaz de establecer y aplicar normas para la “salvaguardia global”. Un espacio donde las voces de la sociedad civil puedan ser escuchadas, donde todos los países tengan un papel que desempeñar, donde la brújula sea el bien común y no «una autoridad mundial concentrada en una persona o en una élite con excesivo poder» (LD 35).

De cara a la COP 28, cada Estado parte está ultimando su posición negociadora. Por tanto, lo más importante es abogar dentro de cada país o región para llegar a Dubai con compromisos claros para aplicar el Acuerdo de París:

1.    Inventario Global (GST)

  • «Si hay un interés sincero en lograr que la COP 28 sea histórica, que nos honre y ennoblezca como seres humanos, entonces sólo cabe esperar formas vinculantes de transición energética que tengan tres características: que sean eficientes, que sean obligatorias y que se puedan monitorear fácilmente» (LD 59). La COP de este año pretende marcar un hito en la aplicación del Acuerdo de París ya que pondrá en marcha por primera vez desde 2015 el Inventario Mundial, que es el mecanismo de evaluación del Acuerdo de París.
  • Los resultados del GST y las decisiones conexas de la COP 28 deben proponer caminos claros, viables y específicos para avanzar en el cumplimiento de los objetivos de París, con políticas y planes concretos que adopten un enfoque basado en evidencias científicas y en los derechos humanos, incluidos los derechos de los pueblos indígenas, teniendo en cuenta la justicia social y la equidad intergeneracional.

2.    Mitigación

  • Alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5°C requiere una acción inmediata y sin precedentes para reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), sobre todo a corto plazo, mediante el compromiso de eliminar progresivamente todos los combustibles fósiles. El llamamiento de Laudate Deum es una alarma que nos recuerda que el umbral del 1,5ºC no es un mero número, sino un imperativo moral (cf. LD 56). Todas las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de las Naciones Unidas (CMNUCC) deben aumentar antes de la COP 28 (o comprometerse a hacerlo) sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) para cerrar las “brechas de emisiones” así como para cerrar las “brechas de implementación” aumentando la aplicación de políticas para lograr la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.
  • Todas las Partes de la CMNUCC deben acordar una eliminación mundial rápida, justa y equitativa de todos los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) en todos los sectores, en línea con el límite de temperatura de 1,5°C para el 2050 a más tardar, y acordar compromisos vinculantes para garantizar que cada país cumpla con su parte, empezando primero por los países que actual e históricamente más han contaminado. Se debe detener el desarrollo de nuevos oleoductos, minas e infraestructuras que que perpetúan nuestra dependencia de combustibles fósiles sucios, peligrosos y costosos.
  • «Necesitamos superar la lógica de aparecer como seres sensibles y al mismo tiempo no tener la valentía de producir cambios sustanciales» (LD 56). Las partes deben acordar un marco de transición justa con un objetivo global de renovables: Triplicar la capacidad mundial de energías renovables hasta 11.000 gigavatios para 2030, desplegando al menos 1.500 gigavatios al año para 2030.
  • Todos los gobiernos deberían adoptar un Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles paralelo como herramienta fundamental para complementar y reforzar el Acuerdo de París, cuyo texto omite cualquier referencia a los combustibles fósiles a pesar de ser éstos el principal alterador del clima. La adopción de un Tratado sobre combustibles fósiles colmará esta laguna del Acuerdo de París, favoreciendo compromisos más concretos en las NDC.
  • Falsas soluciones – La captura y almacenamiento de carbono (CAC) y otras tecnologías de “reducción” es distraer la atención de la necesidad de eliminar progresivamente los combustibles fósiles. «Suponer que cualquier problema futuro podrá ser resuelto con nuevas intervenciones técnicas es un pragmatismo homicida, como patear hacia adelante una bola de nieve» (LD 57). La CAC lleva décadas prometiendo más de la cuenta y cumpliendo menos de lo esperado y a pesar de llevar décadas funcionando, las instalaciones de CAC capturan menos del 0,1% de las emisiones mundiales. La CAC y otras tecnologías no deben desviar la atención del objetivo clave de reducir las emisiones de GEI mediante una transición energética justa que abandone los combustibles fósiles.

3.    Financiación climática

  • «La transición que se necesita, hacia energías limpias como la eólica y la solar, abandonando los combustibles fósiles, no tiene la velocidad necesaria» (LD 55). Las economías emergentes y en desarrollo representarán la mayor parte del aumento de las emisiones en las próximas décadas, por lo quee es necesario un aumento sin precedentes de la inversión en energías limpias para situar a los países en la senda de las emisiones netas cero.
  • Hasta ahora, los países desarrollados no han cumplido colectivamente el objetivo de
100.000 millones de dólares de financiación climática que deberían aportar anualmente a partir de 2020-25: los países desarrollados deben garantizar que pueda cumplirse y desembolsarse por término medio a lo largo de 2020-2025, compensando los déficits de entrega de los primeros años.
  • Cambiar todos los flujos financieros en línea con los objetivos del Acuerdo de París: Todas las Partes de la CMNUCC deben eliminar progresivamente las subvenciones directas e indirectas a los combustibles fósiles.
  • Reforma de la arquitectura financiera internacional: las principales instituciones financieras internacionales deben adoptar rápidamente políticas de exclusión de los combustibles fósiles, salvaguardias más estrictas de los derechos humanos, estructuras de gobernanza más democráticas que incluyan mecanismos de participación y supervisión de los países en desarrollo, los pueblos indígenas, la sociedad civil y las comunidades, y establecer objetivos de financiación para el clima y la biodiversidad; y adoptar medidas urgentes para el alivio de la deuda.
  • La transición energética corre el riesgo de volver a ser injusta si sólo consiste en sustituir la quema de combustibles fósiles por el uso de energías renovables sin cambiar los estilos de vida insostenibles y los modos destructivos de producción y consumo. Una transición justa requiere proporcionar apoyo financiero y tecnológico a los países menos desarrollados, garantizando la justicia y la equidad en el proceso.
  • La financiación de las energías limpias no debe adoptar la forma de deudas y préstamos al sector privado, porque conducirían aún más a los países emergentes y desarrollados a caer en “trampas de deuda”. Los países más ricos tienen una «deuda ecológica» (Laudato Si’, 51) que deben pagar con financiación pública.
  • El Nuevo Objetivo Cuantificado Colectivo (NCQG, por sus siglas en inglés) sobre financiación climática debe basarse en las necesidades sobre el terreno y ser suficiente para hacer frente a la totalidad de los costes necesarios para que los países desempeñen plenamente su papel en la consecución del Acuerdo de París.
  • La declaración del Papa Francisco en Laudate Deum hace hincapié en la importancia de garantizar que las medidas adoptadas en la COP 28 no sean meras aspiraciones, sino que sean vinculantes y aplicables. Estas medidas deben cumplir tres criterios clave: deben ser eficaces, obligatorias y fácilmente supervisables.

4.    Pérdidas y Daños

Tras la histórica decisión de establecer nuevos acuerdos de financiación para responder a las pérdidas y daños, incluido un fondo, y con el Comité de Transición elaborando recomendaciones para su consideración y adopción en la COP 28, las Partes deben avanzar en los siguientes puntos y estar preparadas para llegar a un acuerdo en Dubai sobre:

  • La financiación para hacer frente a las pérdidas y daños asociados a los impactos adversos del cambio climático debe ser una financiación pública nueva, adicional y predecible que priorice claramente las subvenciones, y subrayamos que el fondo para pérdidas y daños debe centrarse en “hacer frente” a las pérdidas y daños de acuerdo con los resultados de la COP 27.
  • El fondo de Pérdidas y Daños debe ser un elemento central de los acuerdos de financiación existentes para catalizar la mayoría de los fondos y coordinar los acuerdos de financiación existentes para garantizar la complementariedad, la coherencia y abordar los déficits de financiación.
  • El fondo para Pérdidas y Daños debe ser de fácil acceso, garantizando que las comunidades necesitadas de todo el Sur Global obtengan el dinero que necesitan para recuperarse y ser dueñas de su propio futuro; debe ser amplio, para apoyar tanto las respuestas a pérdidas y daños económicos como no económicos, para fenómenos meteorológicos extremos y de evolución lenta; debe ser representativo, basado en los derechos humanos y el principio de subsidiariedad, y gobernado por un consejo equitativo que actúe en pro del bien común; y debe ser eficiente y eficaz, al actuar como el fondo

mundial emblemático para hacer frente a pérdidas y daños junto con otros mecanismos de financiación.

5.    Adaptación

Los esfuerzos de adaptación no siguen el ritmo del aumento de los impactos climáticos. El ciclo de Informes AR6 del IPCC (2021-2023) indica que la planificación de la adaptación está aumentando, pero su aplicación es inadecuada. Es urgente elevar el debate político sobre la adaptación en la CMNUCC:

  • Las Partes deberían adoptar un punto permanente del orden del día sobre el Objetivo Global de Adaptación (GGA).
  • Es necesario avanzar sustancialmente en el diseño del marco y las directrices de la GGA con vistas a la puesta en marcha de la GGA en la COP 28, mediante un marco creíble, sólido y aplicable del objetivo global de adaptación (GGA) para mejorar la capacidad de adaptación, reforzar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad al cambio climático.
  • El objetivo debe estar diseñado para apoyar la coordinación, los procesos y las acciones de adaptación a nivel regional y nacional, así como los objetivos subnacionales y locales y los planes y acciones dirigidos; la adaptación basada en los ecosistemas y las comunidades; los enfoques inclusivos y la sabiduría, los valores y los conocimientos de los pueblos indígenas.
  • Las Partes deberían ampliar sus compromisos y presentar una hoja de ruta definitiva para duplicar colectivamente la financiación de la adaptación para 2025, sobre la base de los niveles de 2019, con el objetivo de lograr un equilibrio entre la financiación de la mitigación y la de la adaptación.
  • La presidencia de los Emiratos Árabes Unidos en la COP 28 ha pedido una Declaración sobre Sistemas Alimentarios en la COP 28. Los gobiernos deben comprometerse a reducir las emisiones agrícolas y a transformar la agricultura en beneficio del planeta y de las personas. En la COP 28, mediante el empoderamiento de los sistemas alimentarios locales y la amplificación de las voces de los agricultores, el compromiso podría catalizar la financiación y, por tanto, lograr avances significativos en todos los sistemas alimentarios, fomentando un futuro sostenible que sea significativo y duradero.

6.    Sociedad Civil

La participación significativa de la sociedad civil, especialmente de los jóvenes activistas, es imprescindible para una acción por el clima eficaz y basada en los derechos. Su participación activa garantiza perspectivas diversas, soluciones innovadoras y rendición de

cuentas, mejorando la calidad general y el impacto de las iniciativas climáticas. «Las exigencias que brotan desde abajo en todo el mundo, donde luchadores de los más diversos países se ayudan y se acompañan, pueden terminar presionando a los factores de poder» (LD 38). Instamos a la participación abierta y transparente de la sociedad civil sin temor a repercusiones.

Por el bien de nuestra casa común, les rogamos que planteen urgentemente estas demandas concretas a su gobierno nacional y a los organismos internacionales.

Paralelamente, como personas de fe cimentadas en la convicción de que la creación es un don sagrado de Dios, estamos llamados a transformar también los valores de nuestras comunidades y sociedades. En última instancia, «no hay cambios duraderos sin cambios culturales» (LD 70).

MOVIMIENTO LAUDATO SI – PLATAFORMA DE ACCIÓN LAUDATO SI’ – CARITAS INTERNATIONALIS