Nuevo obispo coadjutor de Bangassou, RCA

El Santo Padre nombró el pasado 23 de febrero al Rev. P. Aurelio Gazzera, carmelita descalzo, obispo coadjutor de Bangassou (República Centroafricana), diócesis de la que es obispo titular el comboniano español Mons. Juan José Aguirre.

Mons. Aurelio Gazzera, O.C.D., nació el 27 de mayo de 1964 en Cuneo, Italia, y comenzó su formación en el Seminario Menor de los Carmelitas Descalzos de Arenzano en 1974. En 1979 emitió la profesión simple en la Orden de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de Génova y luego pasó un año de formación en la Delegación Carmelita de África Central, emitiendo la profesión solemne el 11 de octubre de 1986.
Cursó estudios de filosofía y teología en la “Facoltà Teologica dell’Italia Settentrionale” – Sección de Génova y fue ordenado sacerdote el 27 de mayo de 1989.

Después de haber sido formador en el Seminario Menor de los Carmelitas Descalzos de Arenzano, comenzó su misión en África Central.

Ha ocupado los siguientes cargos: asistente en el Seminario Menor de Yole (1992-1994), director del 1er ciclo del mismo Seminario Menor (1994-2003), párroco de San Miguel de Bozoum (2003-2020), superior de la Delegación de Carmelitas Descalzos en África Central (2014-2020). Desde 2003 es responsable de Cáritas en Bouar y, desde 2020, miembro de la comunidad de Baoro, responsable de los cristianos de los pueblos de la sabana y director de la Escuela de Mecánica de Baoro.

Al ser nombrado obispo coadjutor, será él quien suceda al frente de la diócesis a Mons. Aguirre en el momento de su retirada. Su ordenación episcopal se celebrará el próximo 9 de junio.

Secuestrados seis religiosos y un profesor en Haití

La Congregación de los Hermanos del Sagrado Corazón en Haití, a través de un comunicado firmado por el hermano Agustín Nelson, Superior Provincial de la Congregación, informaron este viernes que seis religiosos y un maestro fueron secuestrados en Puerto Príncipe.

ADN-CELAM

“Un calvario que ha conmovido y entristecido profundamente a los miembros de la Congregación, a las familias de las víctimas, a los colaboradores en la misión, a la Iglesia en Haití y a la sociedad en su conjunto”, señalan.

Los retenidos que trabajaban en la misión de la Congregación en la Escuela Jean XXIII, iban de camino por el barrio Bicentenario, ubicado en una zona del centro de la capital haitiana, controlada por grupos armados.

La violencia se ensaña contra el pueblo haitiano

En el mensaje el Provincial de la Congregación, señala que, “desde hace varios años, una violencia absurda e injustificada se abate sobre el pacífico pueblo haitiano, e incluso quienes dedican su vida a la causa de los más vulnerables no se han librado de ella”.

La congregación católica a la que pertenecen los religiosos y el maestro anunció el cierre del referido colegio, las demás instituciones educativas de los Hermanos del Sagrado Corazón en todo el país proseguirán la labor educativa.

Contexto

Según reporte de las autoridades durante varias semanas se ha venido dando un enfrentamiento entre bandas rivales, paralizando así las actividades en este puerto internacional de Puerto Príncipe y provocando escasez de algunos productos.

Además, señalan que los secuestros extorsivos son el pan diario en Puerto Príncipe. Seis religiosas fueron raptadas y liberadas a fines de enero, y el 15 de febrero corrió la misma suerte un profesor universitario.

Según un reporte ofrecido a principios de febrero por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Türk, al menos 806 personas han sido asesinadas, heridas o secuestradas en enero pasado y unos 300 pandilleros muertos o heridos, se observa además que el comienzo de 2024 fue particularmente violento.

Liberada la doctora polaca secuestrada en Chad

 El jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia anunció hace tan sólo unas horas que la doctora polaca, Aleksandra Kuligowska (en el centro de la foto), voluntaria de la organización católica Cáritas y secuestrada en Chad el pasado viernes junto al misionero comboniano mexicano Juan Carlos Salgado, ha sido liberada y llevada a Yamena, la capital de Chad, ofreciéndole la posibilidad, si así lo desea, de ser repatriada a Polonia.

El ministro señaló que la liberación de la mujer fue posible gracias a la ayuda de los servicios locales chadianos y de las fuerzas aliadas francesas, tras un intercambio de disparos con los secuestradores. Afortunadamente la doctora no sufrió ningún daño.

El pasado viernes varios individuos armados irrumpieron en el hospital Saint Joseph de Donomanga, en el sur de Chad, donde trabajaban los dos misioneros y, tras disparar varias veces al aire, se los llevaron con la intención de pedir un rescate económico por ellos. El Hno. Juan Carlos pudo ser liberado a las pocas horas tras una persecución policial, mientras que la doctora Kuligowska siguió en poder de los secuestradores, que lograron huir. Con su liberación se termina este triste episodio que pone de manifiesto la falta de seguridad que se vive en este país de África Central y en el que trabajan varios misioneros mexicanos y de otras nacionalidades.

En la foto, el Hno. Carlos Salgado (a la izquierda) y la doctora Aleksandra Kuligowska, tras ser liberados, con un amigo de ésta última en Yamena.

Comboniano mexicano secuestrado en Chad

Fue liberado poco después (en las fotos, a su regreso al hospital, ya liberado). Una doctora polaca que fue secuestrada con él sigue en poder de los secuestradores.

El Hno. Juan Carlos Salgado Ortiz, médico y misionero comboniano mexicano, fue secuestrado el pasado 9 de febrero a plena luz del día, mientras se encontraba trabajando en el hospital Saint Michel de Donomanga, en la región de Tandjilé, en Chad, del que es director. Con él fue secuestrada también la doctora de origen polaco Aleksandra Pol Kuligowska, que se encontraba haciendo un servicio de voluntariado en dicho hospital.

Según contó el Hno. Juan Carlos a la radio diocesana Effata, «Dos individuos armados irrumpieron en nuestra oficina, dando la impresión de que buscaban una consulta. Sin embargo, nos obligaron a subir a dos motos que les esperaban a la salida. En cada moto íbamos flanqueados por dos hombres armados. Tras correr unos kilómetros por el campo, se detuvieron para ofrecernos agua y nos aseguraron que su intención era puramente económica. Aunque iban fuertemente armados, afirmaron que no tenían intención de quitarnos la vida. La policía fue alertada y nos persiguió, alcanzándonos durante nuestro descanso. Hubo intercambio de disparos. Así escaparon los secuestradores. No consiguieron llevarme con ellos, pero sí a la joven doctora Aleksandra (polaca) en la otra moto… se fueron con ella».

Ayer conseguimos contactarlo por Whatsapp y nos dijo que él se encuentra bien, a parte del susto, y que ahora su preocupación se centra en la doctora polaca, de la que no tienen ninguna noticia. Las autoridades y los servicios de seguridad chadianos, junto con las fuerzas militares francesas presentes en el país están colaborando para localizarla y liberarla. También nos comentó que esta semana está previsto que un grupo de oftalmólogos españoles realicen varias visitas médicas a los poblados. Irán protegidos con escolta militar y se reforzará la protección policial en el hospital.

Seis religiosas secuestradas en Haití

Hombres armados se apoderaron del autobús que transportaba a las religiosas. El vehículo fue conducido a un destino desconocido. El obispo de Anse-à-Veau et Miragoâne, Monseñor Dumas: “Acto de barbarie, que no respeta la dignidad de las mujeres consagradas”, pide la liberación de todas las secuestradas y se ofrece como rehén en su lugar.

Crédito: Jean-Charles Putzolu – Vatican News.
Foto: Vatican media

La capital haitiana está experimentando un aumento de la violencia hasta el punto de que algunos barrios han sido acordonados en los últimos días. Según fuentes locales, seis religiosas de la congregación de las Hermanas de Sainte-Anne fueron secuestradas junto con otras personas, entre ellas el conductor, cuando iban a bordo de un autobús que se dirigía a la universidad de la capital, Puerto Príncipe. El vehículo fue detenido por hombres armados que subieron al autobús y tomaron como rehenes a todos los pasajeros. El secuestro tuvo lugar el viernes 19 de enero a plena luz del día y en el centro de la capital.

Indignación de la Iglesia haitiana

El secuestro, confirmado por un comunicado de prensa de la Conferencia de Religiosos de Haití, también ha sido denunciado enérgicamente por monseñor Pierre-André Dumas, obispo de Anse-à-Veau y Miragoâne, que condena “con vigor y firmeza este último acto odioso y bárbaro, que ni siquiera respeta la dignidad de estas mujeres consagradas que se entregan de todo corazón a Dios para educar y formar a los jóvenes, los más pobres y vulnerables de nuestra sociedad”. 

En la nota, el obispo pide la liberación de los rehenes y el fin de “estas prácticas despreciables y criminales”. A continuación, invita “a toda la sociedad haitiana a unirse para formar una verdadera cadena de solidaridad en torno a todas las personas secuestradas en el país, para obtener su liberación y garantizarles un regreso rápido y seguro con sus familias y seres queridos”. Dumas incluso se ofrece como rehén en su lugar.

Aumento de la violencia 

Las bandas armadas han intensificado sus acciones asesinas desde el pasado domingo, mientras se organizan manifestaciones contra la inseguridad en el país. El jueves, el barrio de Solino, al sur de Puerto Príncipe, fue escenario de violentos tiroteos entre bandas rivales y, en particular, un grupo armado del vecino barrio de Bel-Air. Según el responsable local de una organización de derechos humanos, los enfrentamientos se saldaron con una veintena de muertos.

Otros barrios de la capital, como Carrefour Péan y Delmas 24, también fueron blanco de ataques de bandas. En las calles de Puerto Príncipe, los residentes han levantado barricadas para protegerse. Desde hace varias semanas, también han aumentado los secuestros en Puerto Príncipe. La semana pasada, un médico y un juez de paz fueron secuestrados antes de ser liberados tras el pago de un rescate.

Manifestaciones contra la precariedad

Paralelamente, manifestaciones antigubernamentales sacuden el país desde hace varios días, a la llamada de Guy Philippe, antiguo jefe de policía y político, que ha regresado a Haití tras cumplir condena en Estados Unidos por blanqueo de dinero relacionado con el narcotráfico. Los manifestantes exigen la dimisión del Primer Ministro Ariel Henry, en el poder desde el asesinato del Presidente Jovenel Moïse en 2021, acusándole de su inacción a la hora de dirigir el país, tanto en el plano económico como en el de la seguridad.

Misioneros con espíritu

Por: P. Enrique Sánchez G., mccj

«Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón» (Evangelii gaudium 262).

Comento aquí esta frase del magisterio del papa Francisco que nos invita a vivir nuestro compromiso cristiano con especial sensibilidad misionera. Detenernos sobre esas palabras nos ayuda a ir un poquito más lejos en nuestro deseo de responder al mandato de Jesús de ir por todo el mundo como discípulos y misioneros suyos.

Entendemos que la misión evangelizadora de la Iglesia no es simple estrategia para ganar adeptos, sino una experiencia de vida que exige entrar al mundo de Jesús para constatar que su misión es única, y que es una bendición que nos la comparta y que nos involucre en ella.

La misión nos obliga a asumir un estilo de vida en donde nuestro corazón está inquieto por anunciar lo que nosotros mismos hemos visto y oído, como bien decía san Juan (1Jn 1,3) y eso nos convierte más en testigos que en predicadores. La misión, como compromiso personal con Jesús, se convierte en experiencia espiritual. Es donde nos encontramos con el Señor, y en donde nos descubrimos instrumentos y colaboradores con el proyecto de Dios, que quiere que todas las personas lo conozcan y tengan vida eterna en Jesucristo (Jn 6,40). Es una experiencia que no podemos guardar para nosotros mismos y que estamos llamados a compartir con quienes están más alejados y necesitados. Pues la misión es algo urgente: ¡Ay de mí si no evangelizo! (1Cor 9,16-19.22-23).

El Papa nos dice que tenemos que ser evangelizadores con Espíritu, que viven su compromiso fundados en la oración y en el trabajo. Una misión que no esté fundada en un encuentro continuo, en oración y en amistad profunda con el Señor, es muy fácil que se convierta en actividad vacía.

La misión es tarea que se cumple desde el corazón y sólo llegaremos a ser auténticos misioneros en la medida en que nos sintamos amados, perdonados y enviados a ser mensajeros de la alegría del Evangelio y de la misericordia infinita de nuestro Padre Dios. Seremos misioneros contentos en la medida en que nos dejemos invadir por la fuerza del Espíritu, que seguirá siendo siempre el protagonista de la misión.