Archives febrero 2023

Comunicado de la Familia Comboniana italiana tras el naufragio de inmigrantes en Calabria

¿TENEMOS EL CORAZÓN DE PIEDRA?

La Familia Comboniana Italiana (Misioneros Combonianos, Misioneras Combonianas, Misioneras Seculares Combonianas, Laicos Misioneros Combonianos) está profundamente conmocionada por un nuevo naufragio ocurrido en la madrugada del domingo 26 de febrero en las costas de Cutro, Calabria. Hombres, mujeres y niños que huían en busca de una vida mejor encuentran la muerte en nuestras costas calabresas. Hasta ahora se han contabilizado 64 muertos, entre ellos 15 niños y 21 mujeres, pero la cifra podría ascender a más de 100, que se sumarían a las decenas de miles de muertos en el mar Mediterráneo, convertido ahora en una gran tumba a cielo abierto.

Sobre este naufragio persisten preguntas graves e inquietantes: ¿qué ocurrió tras el avistamiento y la notificación de la embarcación por el avión de Frontex a las 22.30 horas de la noche anterior al naufragio? ¿Desde cuándo se sabía que este barco estaba en las aguas y no se tomó ninguna medida?

Nosotros, Familia Comboniana Italiana, elevamos nuestro grito de protesta ante estos horrores que siguen teniendo lugar en el Mar Mediterráneo. Como Misioneros y Misioneras, queremos reiterar que son los muros los que crean a los traficantes y no al revés como sigue diciendo el Ministro del Interior Piantedosi.

Ante este panorama, nos parece absurdo que el gobierno de Meloni siga aplicando políticas persecutorias contra los barcos salvavidas de las ONG. Un trabajo que debería ser tarea del Estado y que éste se niega a hacer; ejemplo de ello es el Decreto Fluxes, que sería mejor llamar “Decreto Naufragio”.

Estamos ante la maldad erigida en sistema.

¿Es posible que quienes están llamados a gobernar tengan el corazón de piedra?

Acaso hemos perdido todos lo que nos hace humanos, ¡¡¡sentir compasión por los que sufren!!!

Es precisamente esto lo que nos hace misioneros, personas que sienten en su piel el sufrimiento de otros seres humanos y de los oprimidos.

Por eso nos sentimos con derecho a hablar del sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas migrantes, fruto amargo de este sistema económico-financiero militarizado.

Como Misioneros y Misioneras, preguntamos al Gobierno italiano y a la Unión Europea: si Europa fue capaz de acoger sin problemas a millones de refugiados ucranianos, ¿por qué no puede acoger del mismo modo a millones de refugiados y refugiadas del Sur Global retenidos en campos aterradores y en condiciones inhumanas?

Son seres humanos, ¡exigen vivir!

Verona, 28 de febrero de 2023
Familia Comboniana de Italia

Comienza el encuentro de superiores provinciales y delegados en Roma

Con la Misa presidida por el P. Tesfaye Tadesse, Superior General, comenzó ayer por la mañana, en la Casa General de los Misioneros Combonianos en Roma, la reunión de todos los Superiores de Circunscripción, recién elegidos o reelegidos para el trienio 2023-2025. El objetivo de este encuentro, que se celebrará hasta el 19 de marzo, es preparar a los mismos Superiores para el servicio de la autoridad en clave sinodal, reforzar los lazos de comunión entre las diversas Circunscripciones y la Dirección General, y reflexionar sobre la Guía de aplicación del XIX Capítulo General. Hoy, lunes 27, será un día de retiro espiritual, dirigido por el Padre Comboniano Teresino Serra.

El P. Tesfaye Tadesse comenzó la Santa Misa agradeciendo a todos los superiores provinciales y delegados por haber aceptado desempeñar este ministerio al servicio de sus circunscripciones y del Instituto: “Gracias por haber aceptado el gesto de confianza de los hermanos y por estar aquí como servidores y coordinadores de los hermanos en nuestras circunscripciones y misiones. En torno a la mesa de Jesús, donde Él está en el centro, comenzamos este tiempo de formación permanente; para algunos de nosotros será la primera vez, para otros será la segunda, la tercera…, pero siempre hay algo que aprender, porque cada tiempo y cada lugar tiene su contexto en el que Dios y los hermanos piden nuestro servicio. Oremos para que Dios nos ayude, para que todos creamos que nuestro Instituto, los hermanos, la misión y nosotros mismos, todo pertenece a Dios nuestro Padre. Que Él cuide de su viña, Él es el agricultor, Jesús es la vid y nosotros estamos llamados a ser los sarmientos”.

Algunos pasajes de la homilía del Padre General

Reflexionando sobre el Evangelio de este primer domingo de Cuaresma, vemos que Jesús, después de haber sido bautizado y confirmado por el Padre, se está preparando para su ministerio y el Espíritu lo lleva al desierto, Lucas dice Jesús entonces lleno del Espíritu Santo volvió del Jordán, bajo la acción del Espíritu se fue al desierto…, para ser tentado, probado, (no tentado por lo que es inmoral sino por el Diablo que quiere probar, peirazein, probar su fidelidad, probar su confianza en Dios su Padre.

Vencer la tentación y no caer en el momento de la prueba se hace posible cuando se está lleno de la Palabra de Dios, cuando se ora y se relaciona con Dios, cuando se es un buen sarmiento unido a la vid y bajo la responsabilidad del agricultor, Dios. Como vemos en la primera lectura, todos experimentamos que en la tentación, en el momento de la prueba, uno puede decidir no obedecer, pues todos somos hijos de Adán que, puesto a prueba, cayó. En cambio, como dice san Pablo, el nuevo Adán que es Cristo y sus seguidores que viven del Espíritu serán llevados al desierto y tentados: si responden con la palabra y la mentalidad de Dios, pasarán el momento de la prueba y su ministerio/servicio será fecundo.

La primera tentación/prueba nos muestra cómo podemos ser purificados: en la vida hay cosas necesarias, pero no sólo de pan vivimos, sino de la vida que viene de Dios. A veces el diablo puede tentarnos diciéndonos ‘tienes hambre usa tu poder para alimentarte’, pero Jesús no vino a saciarse. Mi llamada a servir, incluso como superior o coordinador, no es para servirme a mí mismo, sino para servir a los hermanos y al Reino de Dios.

En la segunda tentación Jesús es puesto a prueba sobre quién es, sobre su naturaleza, sobre su vocación, pero no quiere disfrutar del poder mesiánico que puede tener para dominarlo todo y a todos, como dice San Pablo, se ha despojado de su ser igual a Dios, sigue siendo Señor pero a través de su servicio se convierte en uno de nosotros. Los discípulos somos tentados a diario, disfrutamos de las oportunidades de tener poder, nos aferramos a nuestra posición de estar arriba pensando que estamos por encima de todos y de todo, entonces caemos y perdemos el horizonte de nuestra misión.

Nuestro Padre y Fundador, San Daniel Comboni, en uno de sus momentos de tentación, escribió: “Todo esto me ha sucedido cien veces, y he llegado a la conclusión de que el Padre Marani tenía razón, y que el único faro y refugio y fortaleza es poner toda la confianza en Dios, que es un caballero, y el único caballero, que tiene cabeza, corazón y conciencia, y que puede hacer milagros con nosotros…”.

En la tercera tentación, el diablo, el que divide los corazones de la gente, dice: Te lo doy todo, te hago señor de todo, pero debes adorarme. Jesús responde que sólo se adora a Dios. En nuestro mundo actual está muy extendida la tentación de adorar distintas realidades en lugar de a Dios; estamos tentados de adorar cosas, personas, a nosotros mismos, nuestras verdades, nuestros pensamientos, nuestra cultura, formación, experiencia, espiritualidad. Estamos pasando por la purificación de los escándalos. Los escándalos nos dicen que todos podemos ser tentados, puestos a prueba y fracasar en el examen, ya que no siempre tenemos las respuestas correctas y la fuerza necesaria, porque estamos desprendidos de la vid. Por eso Dios nos dice: “Sólo yo soy Dios”, adoradme porque estoy presente entre vosotros y en vuestra vida. Pedimos la gracia de volver a Dios desde lo más profundo de nuestro corazón: “Para mantener vivo el ardor misionero, necesitamos una confianza decidida en el Espíritu Santo, porque Él ‘viene en ayuda de nuestra debilidad’ (Rm 8,26). Pero esa confianza generosa debe ser alimentada, y por eso debemos invocarle constantemente. Él puede sanarnos de todo lo que nos debilita en nuestro empeño misionero. Es cierto que esta confianza en lo invisible puede provocarnos un cierto vértigo: es como zambullirse en un mar en el que no sabemos lo que nos vamos a encontrar. Yo mismo lo he experimentado muchas veces. Sin embargo, no hay mayor libertad que la de dejarse conducir por el Espíritu, renunciando a calcularlo y controlarlo todo, y permitiendo que Él nos ilumine, nos guíe, nos conduzca adonde quiera. Él sabe lo que se necesita en cada época y en cada momento. Esto se llama ser misteriosamente fecundos” (EG 280).

Tras la Eucaristía, los Superiores y los miembros de la Dirección General se reunieron en la Sala Capitular para una breve presentación de cada uno de los participantes y para tomar nota del programa propuesto para las tres próximas semanas. Además de la presentación del programa, se dieron diversas informaciones logísticas y se nombraron a los hermanos que prestarán los servicios necesarios para el buen desarrollo de la reunión.

Superiores de Circunscripción [Provincias y Delegaciones] para el trienio 2023-2025:

A (Asia): Aguilar Sánchez Victor Manuel
BR (Brasil): P. Raimundo Nonato Rocha dos Santos
CN (RD Congo): P. Ndjadi Ndjate Léonard
CO (Colombia): P. Benavides Orjuela Jorge Alberto
DSP (Deutschsprachige Provinz): P. Grabmann Hubert
E (España): P. Llamazares González Miguel Angel
CE (Ecuador): P. Poletto Ottorino
EGSD (Egipto y Sudán): P. Dalle Carbonare Diego
ER (Eritrea): P. Gaim Haileselassie
ET (Etiopía): P. Weldeghiorghis Asfaha Yohannes
I (Italia): P. Baldan Fabio Carlo
KE (Kenia): P. Wanjohi Thumbi Andrew
LP (Provincia de Londres): P. Padilla Rocha Rubén
M (México): P. Güitrón Torres Rafael
MO (Moçambique): P. José Joaquim Luis Pedro
MZ (Malawi y Zambia): P. Mumba Michael Nyowani
NAP (Provincia Norteamericana): P. Ezama Ruffino
P (Portugal): P. Fernando Domingues
PCA (Provincia de América Central): P. Calderón Vargas Juan Diego
PE (Perú): P. Mitchell Sandoval Nelson Edgar
RCA (República Centroafricana): P. Castillo Matarrita Victor-Hugo
RSA (República de Sudáfrica): P. Opargiw John Baptist Keraryo
SS (Sudán del Sur): P. Schmidt Gregor Bog-Dong
T (Togo, Ghana, Benín): P. Hounaké Kouassi Timothée
TCH (Chad): P. Vailati Marco
U (Uganda): P. Kibira Anthony Kimbowa
Representante del Vicario General en Polonia: P. Zagaja Adam

La visita del Papa Francisco a Sudán del Sur

Por: Hno. Jorge Rodríguez Fayad

La visita del Papa a Sudán del Sur era esperada con ansias con mucho tiempo de anticipación, o al menos desde que las autoridades civiles fueron invitadas por el Papa al Vaticano para vivir juntos un retiro de reconciliación en el año 2019, el 16 de marzo.

Al llegar el Papa a Sudán del Sur, no hizo su habitual recorrido desde el aeropuerto a la ciudad, como en todos los países visitados hasta ahora. Se suprimió el papamóvil por un auto regular, creando un desconcierto en la gente que lo esperaba para saludarlo y hacerlo sentir bienvenido desde las banquetas de sus calles. Para muchos de ellos fue un poco frustrante al verlo pasar en carro cerrado, velozmente y sin dar sus habituales bendiciones. La razón fue que iba con los otros líderes de otras religiones y no quería exponernos a ningún tipo de peligro.

Para los conocedores de los viajes del Papa, esta visita fue puesta de forma positiva sobre el valor inestimado de presencia en este país ensangrentado por tantos conflictos internos entre sus habitantes. El pontífice llegó como pastor para inducir o reimpulsar los acuerdos de paz entre las diferentes facciones políticas, cosa que ya se había acordado claramente, pero que no se ha puesto en práctica, hasta ahora. Este interés no era sólo de él, sino que lo realizaba juntamente con los líderes de las iglesias del norte de Europa; con el arzobispo de la Iglesia Anglicana y con el coordinador de las Iglesias de Escocia. Por lo tanto, fue una visita con carácter eminentemente ecuménico. Aquí cabe resaltar que este gesto del Papa ha sido grandemente elogiado por los fieles comunes de las otras denominaciones cristianas, se le reconoce su deseo por la paz del Sudán del Sur y la unidad de las Iglesias cristianas.

Las grandes expectativas se fueron cumpliendo, una a una, con las homilías de los tres líderes religiosos que dieron en los diversos actos en que se celebraron, haciendo presente desde el inicio el concepto de ‘paz’ cristiano, con toda su dimensión actual, y dirigida específicamente a los gobernantes de este país.

El encuentro de oración que se realizó junto con los cristianos de las diferentes denominaciones cristianas tuvo siempre una dimensión marcadamente ecuménica, cumpliendo así, un objetivo de este viaje. En esta línea, el Papa Francisco, líder de la Iglesia Católica; Justin Welby, arzobispo de Canterbury y primado de la iglesia anglicana; y Iain Greenshields, moderador de la asamblea general de Escocia, agradecieron con palabras de aprecio y animo al pastor Thomas Tut Puot Mut, presidente del Concilio de Iglesias de Sudán del Sur, quien realiza grandes obras para mantener la unión de los cristianos.

Los tres líderes religiosos hicieron referencia al valor de la vida en fraternidad que se encuentra en el Evangelio, enfatizando una humanidad donde todos son considerados hijos de Dios, hermanos en Jesucristo, donde Jesús nos propone que todos seamos embajadores de paz (Mt 5,9).

El Papa Francisco, resaltó con sus palabras que la Iglesia, además de su unión intima con Dios, es también un signo de unidad entre el género humano, dejando a un lado todo tipo de divisiones tribales, raciales, religiosas y nacionalistas, así como San Pablo lo expresa al comunicar que Cristo es nuestra paz, con un solo sentido, el de la unidad entre todos.  (Ef 2,14).

En las varias esferas de la vida de este país, las reacciones a la visita del Papa han sido varias: el presidente Salva Kiir Majardit se ha comprometido intencionalmente a restablecer un diálogo con las diversas facciones y actores que forman un frente independiente de oposición al gobierno federal. El líder del país ha declarado que la visita papal a es una piedra histórica milenaria que siempre permanecerá en la mente de sus ciudadanos; de ella se esperan muchos frutos en beneficio de todo el país, se espera también un alto al tráfico de armas, un final a las diferencias tribales, y una participación política positiva en todos los ámbitos de la sociedad.

En este país que ha estado en guerra por más de 4 décadas, el Papa motivó a sus habitantes a fomentar una paz duradera. Luego de su visita a los campos de desplazados internos (refugiados) declaró que “el futuro de Sudán del Sur no puede estar en los campos de desplazados.” Enseguida expresó su convencimiento sobre este punto: “¡Es necesario que todos los niños tengan la oportunidad de ir a la escuela e incluso el espacio para jugar al fútbol! Hay necesidad de crecer como sociedad abierta, mezclándose, formando un solo pueblo a través de los desafíos de la integración, incluso aprendiendo las lenguas que se hablan en todo el país y no sólo dentro del propio grupo étnico”.

Durante su encuentro con los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas, el Papa los motivó a que, en su búsqueda por la justicia y la paz, no pueden ser neutrales, y a que hablaran siempre con la verdad. Haciendo alusión a San Daniel Comboni, como ejemplo, los motivó a comprometerse a la evangelización con toda fuerza, incluso hasta la muerte, así como lo hizo el fundador de los Misioneros Combonianos.

Por otra parte, las diócesis católicas se movilizaron cuando la fecha de la visita fue confirmada. Se organizaron peregrinaciones desde lugares alejados de Yuba, la capital del país. La diócesis de Rumbeck, con su obispo -el comboniano Christian Carlassare- y los pastores de otras iglesias cristianas, se pusieron así en movimiento en un largo camino que duró nueve días. A su paso por tantos poblados mucha gente se les unía, provocando en ellos una inusitada alegre esperanza. Este fue un signo más que mantiene viva la fe para que los habitantes de este enorme y rico país, con sus casi doce millones de habitantes, un día obtengan aquello que siempre se le ha escabullido cada vez han tenido la oportunidad de obtener la tan anhelada paz.

Del polvo a la luz

Cuaresma, cuarenta días para vivir el itinerario que nos lleva del polvo de nuestra fragilidad a la Luz del Resucitado.

El miércoles de ceniza inclinamos la cabeza para acoger con humildad las palabras que nos recuerdan que vamos en camino, que somos polvo, que estamos hechos del humus frágil de la tierra y que ha llegado el momento de levantar la mirada para descubrirnos reconciliados en Jesús que da su vida para llenarnos el corazón de su Luz y de su amor, porque ha resucitado.

Durante cuarenta días se nos invitará a transitar el camino de la conversión para que podamos reconocer que el Señor nos ha precedido en todo aquello que podemos hacer para llegar a apropiarnos de nosotros mismos, de nuestra realidad, muchas veces maltratada por nuestra incapacidad a decidirnos por lo que nos hace dueños de nuestra historia y de la promesa de vida auténtica que Jesús nos vino a manifestar.

Del polvo a la Luz representa el camino que nos toca recorrer cuando nos decidimos a dejar todo aquello que nos esclaviza, que nos somete al capricho de la maldad, que nos engaña con promesas de felicidad que son fugaces y superficiales.

Somos polvo, barro que puede ser moldeado y del cual se pueden forjar obras maravillosas, cuando nos ponemos en las manos de Aquel alfarero que nos ha soñado desde la eternidad como destinados a vivir en plenitud y que vive buscando nuestra plena felicidad.

Recordar que somos polvo durante el camino cuaresmal, puede ser un ejercicio saludable que nos sitúe en aquel espacio en donde logremos encarar con valentía lo que nos ha postrado por tierra, nuestro pecado y nuestra debilidad; pero que se convierte en oportunidad para dejarnos tomar de la mano y ser levantados, pasando por la cruz y el sepulcro del Señor, para recobrar la vida que nos pertenece al compartir la luz de su resurrección.

Cuaresma es, por decirlo con palabras sencillas, un tiempo que se repite cada año como invitación siempre nueva de parte de Dios quien no renuncia a vernos como hijos suyos, destinados a gozar de la vida y no está dispuesto a vernos derrumbados en el bordo del camino, victimas de nuestra fragilidad o de lo limitado de nuestra humanidad.

¿Tendremos la valentía de darnos esa oportunidad?

P. Enrique Sánchez

Finaliza Encuentro de la Fase Continental de México y Centroamérica: una experiencia espiritual de sinodalidad

ADN-CELAM

El pasado 17 de febrero se clausuró el primero de los 4 encuentros de la Etapa Continental del Sínodo 2021-2024 en América Latina y el Caribe. Los representantes de las iglesias de México y Centroamérica se han reunido en San Salvador, la tierra donde vivió uno de los grandes profetas de la Iglesia del Continente, San Oscar Romero.

Presencia decisiva del Espíritu Santo

En rueda de prensa se ha hecho un balance de un encuentro donde la presencia del Espíritu Santo ha sido decisiva, “pues sin él no sería posible estos encuentros eclesiales, él nos ilumina, él nos inspira, él nos fortalece”, como destacó Mons. Miguel Cabrejos. El presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), destacó que ha sido una experiencia sinodal, siguiendo la metodología de la Asamblea Eclesial, con una presencia de todo el pueblo de Dios. Una experiencia valiosa, inédita y eclesial que “es un aporte del Celam a la Iglesia universal” y que se va a repetir en las otras 3 regiones en que se divide el Celam, para después elaborar la síntesis que será enviada a la Secretaría del Sínodo.

Una experiencia de sinodalidad vivida por Mons. Romero, que “supo escuchar el Evangelio y en el Evangelio escuchar a los pobres, escuchar a los obreros, escuchar a los campesinos, escuchar a la Iglesia también y escuchar a la realidad, los signos de los tiempos”, señaló Mons. Rafael Urrutia. El Canciller del Arzobispado de San Salvador ve en San Romero a alguien que supo escuchar y discernir, imagen del Buen Pastor hasta dar la vida por las ovejas.

Espíritu de apertura, libertad, escucha

Una experiencia espiritual, de sinodalidad, en palabras de la Hna. María Dolores Palencia, destacando el pedido hecho a Mons. Romero al inicio del encuentro “para que tuviéramos ese espíritu de apertura, de libertad, de escucha”. Siguiendo el método de la conversación espiritual, “que quiere llevarnos a un discernimiento profundo y nos ayuda a escucharnos sin debatir, sin respondernos, sin querer convencernos y permitir que esa escucha entre en el corazón y mueva algo en nuestros corazones a partir de la palabra de todos”.

La facilitadora del encuentro llamó la atención sobre el “distinguir lo que el Espíritu está haciendo entre nosotros y entre nosotras, y nos permite hacer un camino juntos y juntas, nos permite ir descubriendo el camino que el Espíritu quiere hoy para la Iglesia”, y junto con ello a ver este momento como “una experiencia de recibir y acoger lo que el Espíritu va moviendo”.

Un espacio de pequeñas comunidades donde cada uno ha podido abrir su corazón con mucha libertad y sinceridad, afirmó la Hna. Laura Yax. La religiosa destacó la escucha profunda y sin prejuicios que se dio durante el encuentro, donde se compartieron experiencias pastorales en diferentes ámbitos eclesiales, desde la experiencia de misión de la Iglesia en la región. Algo que ha ayudado a ensanchar la tienda, pues en la diversidad hay riqueza, lo que la ha llevado a sentirse hermana del otro, a querer escuchar lo que el Espíritu quiere decir en este momento. Una experiencia de sinodalidad, de escucha y apertura.

Teología del pueblo de Dios

Una experiencia que ha transformado la vida de los participantes, como testimoniaba Mauricio López, que insistía en la pregunta que marca el recorrido del proceso sinodal: ¿Cómo la Iglesia, fiel a su identidad, al anuncio del Evangelio, está siendo sinodal o puede ser más sinodal?”. Un momento de acción de gracias por la “Teología del pueblo de Dios en el corazón del Concilio Vaticano II, en la Constitución Lumen Gentium que sigue marcando un rumbo”, a través de hitos, destacando el papel del Sínodo para la Amazonía, de la Asamblea Eclesial y del actual proceso sinodal, donde destaca la amplia consulta llevada a cabo y recogida en el Documento para la Etapa Continental, que siguiendo el método de la conversación espiritual está llevando a la Iglesia de todo el mundo a realizar aportes para la elaboración del Instrumentum Laboris. Un camino en el que “San Oscar Romero nos ilumina, nos inspira para esa parresia que es tan urgente en este tiempo presente”.

La novedad de este proceso está en “esta experiencia de escucha y diálogo, que justamente es lo que nos falta, sentarnos, escucharnos y dejarnos iluminar por el Espíritu”, según la Hna. Laura Yax. Una experiencia que muestra la capacidad de cada uno exponer su postura respetándonos hasta que encontremos un punto en común, destacó la religiosa, que llamó a “contagiar a toda la Iglesia para que entremos en esta dinámica de diálogo”. Un proceso marcado por el escuchar, discernir, actuar o decidir, matizó Mons. Cabrejos, que hizo ver la necesidad de no volver atrás en este modo de actuar dentro de la Iglesia y en la relación entre la Iglesia y la sociedad.

Los puntos en común aparecidos es seguir buscando los medios para escuchar más a los jóvenes, recordar que las mujeres tienen un aporte, un capital a ofrecer, pero también necesitan recibir el espacio, el cuidado de las familias, la centralidad de Jesucristo en el caminar, la importancia de una oración enraizada en la realidad y que toma en cuenta los signos de los tiempos, la atención y escucha a las periferias, a los alejados, abriendo espacio para acogerlos, según relató la Hna. María Dolores Palencia.

Temores a ensanchar la tienda

A ello ha añadido Mauricio López la necesidad de una Teología de la Ministerialidad Bautismal y de incorporar mecanismos y estructuras que permitan que la sinodalidad siga viva y adelante, con una mayor participación del laicado, de las mujeres en los espacios de toma de decisiones. Todo ello reconociendo los temores a ensanchar la tienda y la necesaria presencia en el continente digital, así como el reconocimiento de los pueblos indígenas y afrodescendientes y el cuidado de la casa común.

Se ha insistido en que se trata de un proceso de aprendizaje, pues estamos ante un Sínodo que no es temático y sí un nuevo modo de ser Iglesia en el que se insiste en la capacidad de escucharse, de abrirse, de dialogar e interiorizar lo que el Espíritu nos va diciendo. Una sinodalidad que no es fácil de practicar, lo que demanda aprender a caminar juntos, inclusive con los que no nos entendemos, como destacó Mons. Cabrejos. Eso no fácil en una estructura eclesial piramidal y en las tensiones presentes ante diferentes realidades, lo que demanda preguntarse cómo se vive el compromiso bautismal, que lleva a un cambio en las maneras de actuar y de ser, según la Hna. María Dolores Palencia. Todo ello en un proceso de discernimiento serio que lleve a buscar y hallar lo que Dios me quiere decir, lo que el Espíritu Santo quiere suscitar como protagonismo, algo muy complejo en palabras de Mauricio López.

Le puede interesar: Mauricio López: “América Latina sigue contribuyendo desde su experiencia y testimonio al proceso sinodal de la Iglesia”

Un encuentro en el que ha estado presente la situación que se vive en Nicaragua, ante la que el Celam, como hacía ver su presidente, ha seguido la postura del Papa, lo que también han hecho diferentes conferencias episcopales, expresando cercanía, oración, acompañamiento a la Iglesia en Nicaragua, a todas las personas que forman parte de ella. Mons. Miguel Cabrejos ha llamado al bien común, superando el bien particular, y a pensar en la dignidad de la persona como hijos e imagen de Dios.

Crédito: ADN-CELAM

Ordenación episcopal de Mons. Antonio Bogaio Constantino

Ayer domingo, 19 de febrero, el misionero comboniano Antonio Bogaio fue ordenado como nuevo obispo auxiliar de Beira, en Mozambique. La ceremonia tuvo lugar en el Pabellón del Clube Ferroviário da Beira y estuvo presidida por Mons. Claudio Dalla Zuanna, arzobispo de Beira, y concelebrada por numerosos sacerdotes y obispos de Mozambique.

Mons. Antonio Manuel Bogaio Constantino, M.C.C.J., nació el 9 de noviembre de 1969 en la diócesis de Tete. Tras realizar el prepostulantado en los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús en Nampula y asistir al seminario de Matola (Maputo), hizo el noviciado en Uganda. El 10 de mayo de 1997 hizo sus Primeros Votos en Kampala y posteriormente obtuvo el Bachillerato en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. El 10 de junio de 2000 emitió los votos perpetuos en Roma y fue ordenado sacerdote el 13 de junio de 2001 en Beira.

AQUÍ un video de la ceremonia enviado por el P. Juan de Dios Martínez.

AQUÍ la ceremonia completa (Radio PAX de Beira)