159 años de la fundación de los Combonianos
San Daniel Comboni, nacido en Limone sul Garda (Brescia) el 15 de marzo de 1831, se inicia en el ideal misionero en el Instituto de Don Nicola Mazza en Verona, donde en 1849 consagra su vida a la evangelización de África.
Ordenado sacerdote en 1854, tres años más tarde parte hacia África. Confiando en que los propios africanos se convertirían en protagonistas de su evangelización, pone en marcha un proyecto (Plan de 1864) cuyo objetivo es «salvar África con África».
Fiel a su lema «O Nigrizia o muerte», a pesar de las dificultades, prosigue con su proyecto, fundando el 1 de junio de 1867 el Instituto para las Misiones de la Nigrizia (hoy los Misioneros Combonianos) y el 1 de enero de 1872 el de las Pías Madres de la Nigrizia (Hermanas Misioneras Combonianas).
Voz profética, anuncia a la Iglesia, especialmente en Europa, que ha llegado la hora de la salvación de los pueblos de África. No duda por ello en presentarse, él, un simple sacerdote, ante el Concilio Vaticano I para pedir a los obispos que cada Iglesia local se implique en la conversión de África (Postulatum 1870).
En 1877 es consagrado obispo de África Central. Dedicó todas sus energías a los africanos y luchó por la abolición de la esclavitud. Murió en Jartum (Sudán), abatido por las fatigas y las cruces, en la tarde del 10 de octubre de 1881.
En San Pedro, en Roma, Juan Pablo II lo proclamó beato el 17 de marzo de 1996 y santo el 5 de octubre de 2003. Fruto del carisma comboniano nacieron el Instituto Secular de las Misioneras Combonianas (1969) y, en 1991, los Misioneros Laicos Combonianos.
